Justicia británica impide retiro de oro a Maduro

Justicia británica impide retiro de oro a Maduro

Durante este jueves, el juez británico Nigel Teare del Tribunal Comercial de la Alta Corte de Londres señaló que “El gobierno británico reconoce al señor Guaidó en la capacidad de presidente constitucional interino de Venezuela y en virtud de la doctrina de ‘una única voz’ la corte debe aceptar esa declaración como inequívoca”.

Juan Guaidó alertó a los tribunales de Inglaterra solicitando que se impidiera el retiro de los depósitos en oro que mantiene Venezuela en dicho país, lo que fue acogido por los tribunales ingleses.

Bajo esta premisa, el Tribunal bloqueó el retiro que pensaba realizar Nicolás Maduro de 31 toneladas de oro depositado por Venezuela en el Banco de Inglaterra.

Ante esta decisión que coloca en una complicada situación a Maduro al no poder acceder a esos fondos, la Junta Directiva del Banco Central de Venezuela anunció que presentarán un recurso ante la sentencia.

Maduro lleva más de un año intentando recuperar las más de 30 toneladas de oro depositadas en las bóvedas del banco inglés, cuyo valor nominal hoy asciende a casi mil millones de dólares.

Petición de la Casa Blanca para declarar terrorista a George Soros acumula 222.514 firmas

En una inédita “petición” generada desde la propia Casa Blanca el año 2017, que busca el respaldo de la ciudadanía mediante firmas de los visitantes que apoyen “la causa”, el sitio Web que contabiliza las firmas de apoyo cuenta ya con 222.514 firmantes para declarar a George Soros como terrorista interno, y solicita presidio para el multimillonario que lleva adelante iniciativas de orden antidemocrático en diversas naciones y al mismo tiempo la incautación de todos sus bienes bajo la denominada Ley RICO.

La petición ha pasado de 213.000 a 222.514 firmas en tan sólo 4 días, esta semana.

La petición denominada “Nosotros, el pueblo”, busca presionar al Departamento de Justicia para que ” declare de inmediato a George Soros y a todas sus organizaciones y miembros del personal como terroristas internos, y confiscar toda su riqueza y bienes personales y organizativos en virtud de la ley de decomiso de activos civiles”.

Esta iniciativa ha recuperado especial fuerza a partir de los sucesos ocurridos tras la muerte de George Floyd, cuando se han destapado diversas teorías en torno a la participación de Soros tras la organización y financiamiento de grupos “antifa” y pagos a activistas para que ejerzan la violencia y ataquen a la policía en Estados Unidos, replicando el modus operandi ocurrido en Chile a partir de Octubre de 2018.

Si una iniciativa como la de “We The People” se llegará a concretar en acciones reales como el presidio del magnate, se requisaría el patrimonio total de Soros, que a este año 2020 asciende a 8,3 miles de millones dólares. Al mismo tiempo, se lograría detener el financiamiento de cientos de grupos activistas que ejercen la violencia en varios países del mundo.

La petición original en el sitio de la Casa Blanca puede ser vista y firmada aquí.

Latam termina operaciones en Argentina

Latam Argentina se cierra. Mediante un comunicado, la empresa anunció el término de sus operaciones locales en el país trasandino, abandonando todos los vuelos internos dentro de la nación.

No obstante, continuará ofreciendo vuelos internacionales desde Ezeiza y Aeroparque, manteniendo a los cerca de 500 empleados que trabajan en esa área.

Sin embargo, el cierre de operaciones de cabotaje significa la desvinculación de 1.705 empleados.

El programa de millas ofrecido no se descontinuará, ya que al momento cuenta con alrededor de cinco millones de usuarios que hacen uso de este. Latam era la segunda compañía de mayor importancia en vuelos dentro de Argentina, superada solamente por Aerolíneas Argentinas.

Para los pasajeros que tenían pasajes pagados para vuelos nacionales, se les ofrecerá desde la devolución de los tickets hasta la conversión de su valor en millas, con bonificaciones.

 

TRANSMISIÓN | Democracia y Libertad, especial La Vereda

No te pierdas este programa, cuenta con un panel de primer nivel con exponentes de la política en Chile, España y Estados Unidos.

La discusión gira en torno a como cómo la izquierda ha ido modelando al mundo para instalar agendas progresistas que sólo convienen a su sector, derribando democracias y la propia libertad.

No te pierdas un programa de gran calibre, con Manuel Zalba de España (transmitiendo desde Estados Unidos), Rojo Edwards desde Chile, Paul Sfeir desde Miami y conducido por Sebastián Cristi.

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Cuando el distanciamiento social ya no importa

Por Enrique Romo

Si hay algo que la “crisis’ o “estallido” en EEUU -conocido por algunos como “insurrección oportunista anárquica”- ha hecho por el mundo, es clarificar el grado al que la política ideologizada, progresista de izquierda, penetra el discurso funcional del día a día y cómo esto podría determinar el curso de la historia.

Lo que era importante y urgente solo ayer y se hacia cumplir con penalidades severas en algunos estados, es hoy algo sin importancia. La tacita aceptación de los desmanes por parte de las autoridades de algunos estados, donde no se respetó el tan mentado distanciamiento social, y donde la turba vociferante no portaba máscaras y las gotas de saliva rociaban el ambiente, así lo demuestra.

¿Habrá contagios a partir de este estallido delictual? Muy probable. ¿Habrá penalizaciones para los responsables? Poco probable.

La pandemia del Coronavirus, con sus protocolos de cuarentena totales, emergencias y alarmas, insistencia en el lavado de manos y el distanciamiento social, ha pasado repentinamente a segundo plano. Hoy el centro de atención esta en “estallido social” provocado por el homicidio de un hombre, visto como ejemplo de racismo sistémico contra la población negra, y que lleva al enjuiciamiento de una sociedad entera por los sectores más radicales, que la critican como irremediablemente discriminatoria y desigual. Así se da rienda suelta al actuar violento que, por una de esas casualidades, coincide con un periodo preelectoral en el país. Con esto se quiere definir, si no, imponer, la agenda y el sentido de la lucha política, para los próximos meses.

El Coronavirus que había servido de plataforma para criticar brutal e incesantemente al gobierno federal, ahora hay otra plataforma, quizás más potente y movilizadora de algunas minorías étnico-raciales y sobre todo jóvenes radicalizados. El Coronavirus a pesar de su peligro letal, ya no es tal en los noticieros. Se cayo por si solo y a pesar de que la actividad económica es lenta debido a precauciones de buen sentido, ya no se habla de lo importante que es cuidarse y aislarse.

En la inconfundible y habitual formula progresista, la realidad se define según sentimientos e intereses del momento. Hoy, según trabajadores progresistas de la salud, el suprematismo blanco, representa un riesgo sanitario mayor que el Coronavirus, porque aumenta las diferencias materiales que desfavorecen a las minorías raciales y favorecen a la mayoría blanca dominante.

Esto no es teatro del absurdo, ni Alicia en el país de las Maravillas, es verdad. En marzo se decía que la supuesta colusión del presidente Trump con Rusia y luego con Ucrania para, en el primer caso, ganar las elecciones del 2016 y en el segundo, para desrielar la campaña de su rival Joe Biden; ponía en peligro al país y la democracia. Se ocuparon dos años y se gastaron US$ 45 millones en ese proceso, sin encontrar ninguna pista que corroborara lo que se tomaba como ciencia cierta, de que Trump había ganado gracias a esa colusión con Rusia. A pesar de que Trump fuera deshabilitado por la Cámara de Representantes a propósito de la supuesta campaña sucia en Ucrania en contra de Biden, el proceso no prospero en el Senado y todo volvió a cero.

De Rusia a Ucrania el foco fue cambiando. Por un tiempo el manejo de la crisis del Coronavirus era la mejor base para atacar a Trump. De pronto y partir del terrible homicidio de George Floyd por parte de un policía blanco de Minneapolis, todo se fue por otro lado, como un barco azotado por grandes olas que lo hacen casi capotar por el deslizamiento de su carga. El racismo sistémico, que se insiste es evidente en el homicidio de George Floyd, es lo que les permite a grupos radicales violentistas hacer el trabajo sucio de la izquierda demócrata, creando caos y destrucción en un movimiento altamente exitista y fraudulento. En esta revuelta, la prensa y los demócratas encontraron otra base para atacar a Trump sin cuartel y para exportar “buenismo”. De acuerdo con estos, la indiferencia de Trump pone en peligro no solo la democracia sino también la unión del país y el bienestar de las comunidades raciales minoritarias, que son las más vulnerables, sobre todo ante lo que se da en llamar el suprematismo blanco cuyo objetivo sería acabar con la comunidad negra.

Lo fraudulento de esto, es que antes del comienzo de la pandemia, las políticas de Trump habían conseguido crear niveles históricos de más y mejor empleo, para las minorías, con aumento de ingresos. ¿Como puede considerarse eso como indiferencia o racismo sistémico? Por otra parte, el mayor enemigo de la juventud negra marginal es la misma juventud negra marginal. Mas homicidios de jóvenes negros son cometidos por otros jóvenes negros en arreglos de cuentas pandilleros, y si bien miembros de esa comunidad están encarcelados en proporciones más alta que su porcentaje en la población total; es también cierto que cometen más delitos violentos que otros grupos. Por lo que, si existe una preocupación de las policías frente a estas comunidades, es por esta razón. Sociológicamente, Walter Williams así como Shelby Steele y Thomas Sowell, todos distinguidos miembros de esa comunidad en lo académico, están de acuerdo en que las políticas asistencialistas instaladas en los gobiernos demócratas desde Roosevelt hasta Johnson, han contribuido grandemente e la disolución de la familia negra y con ello, a la ausencia de la figura paterna en los hogares, dejando en descontrol a los jóvenes que se dejan llevar por la influencia de los diferentes grupos y pandillas en sus barrios. Este punto de vista es confirmado por otros comentaristas negros como Larry Elder, y el Dr. Ben Carson, ahora ministro de la Vivienda en el gobierno de Trump. Asimismo, las malas escuelas en los barrios negros, hace aún más difícil la salida de estos jóvenes de un ambiente corrosivo por medios legítimos. El trafico de droga y la delincuencia común son las formas de ganarse la vida para un numero no poco significativo en la comunidad negra.

El despegue de la recuperación de la actividad económica en EEUU que ya ha dado señales de prometer tanto o más prosperidad en los próximos dos años, que, en los últimos tres años, suena las alarmas para demócratas y ultraizquierdistas, por lo que, el ataque frontal de los extremistas tiene como propósito descarrilar ese progreso económico y demostrar así el fracaso del sistema y del gobierno de Trump en particular y así impedir su reelección. Para sostener su postura extrema, argumentan que el capitalismo y el “racismo sistémico” de la sociedad americana, van de la mano, y siendo sistémicos, no tienen solución sino es a través de la transformación total y revolucionaria de la sociedad completa. Si a los chilenos de buena voluntad esto les suena familiar, no es coincidencia, es un ejemplo mas que lo que el mundo enfrenta es una “pandemia” ideológica diseñada para transformar el mundo y acabar con la supuesta injusticia capitalista a través de la justicia social revolucionaria, orientada utópicamente a arrasar con las limitaciones impuestas por el estado-nación y las estructuras verticales de sus instituciones.

Naturalmente, y por registro histórico conocido, esta postura es utópica y por lo tanto imposible. Su uso devela la mentira que contiene y que, si llegara a ser realidad, al menos en el control político de la sociedad, esto se vería rápidamente transformado en una dictadura tiránica y feroz, limitadora de la libertad, y productora de miseria y desesperación.

Al centro de este movimiento que ha prendido con fuerza en diferentes países, provocando grandes manifestaciones de protestas, esta el movimiento Black Lives Matter (BLM), creado hace algunos años, y que ha ido mutando de su origen ambientalista y LGTB, a una organización capaz de provocar enorme caos a diferentes niveles de la sociedad, intimidando a políticos tibios para que expresen “buenismo” como Trudeau en Canadá que se arrodillara el domingo durante una manifestación en Ottawa, o Mitt Romney ex candidato republicano a la presidencia, que participara en una de las manifestaciones de BLM repitiendo los lemas. BLM determina agendas con su intimidación de figuras mediáticas que se pliegan a su narrativa, como en Minneapolis donde el consejo municipal sugiere eliminar el departamento de policía, y donde su alcalde, que se niega a llevar esto adelante, es vilipendiado y marginado. BLM también se esmera en reclutar miles de niños y jóvenes blancos para que denuncien su propia cultura y civilización, resultado de largos años de adoctrinamiento en las escuelas públicas de EEUU.

Se progresa entonces a partir de una estrategia de, primero, deslegitimizar la elección del presidente Trump, para luego pivotear y atacarlo por incompetencia al no detener la pandemia, para después cerrar el ciclo de engaños y mentiras con el detonante del asesinato de George Floyd, y pasar a un ataque frontal de toda la sociedad americana como racista e inherente e irremediablemente desigual.

Como el Coronavirus y sus brazos adherentes, Black Lives Matter y sus asociados de Antifa, también pretende adherirse a las células sanas de la sociedad americana y apropiarse del legado del movimiento por lo derechos civiles que Martin Luther King creara, movimiento que ayudara a la sociedad americana a crecer como una sociedad de tolerancia y derechos. Pero King rechazo absolutamente la violencia y la destrucción. King no buscaba destruir el sistema capitalista sino hacer que el sistema reconociera a cada hombre por el valor de su carácter y no por el color de su piel. Es una mentira mas que este movimiento o fenómeno pretende vender como legítimo.

Si nos trasladamos a Chile podemos ver interesantes paralelos y similitudes, tanto en estrategias, narrativa y tácticas. Los tiempos actuales son función de una tecnología que permite expresar la imaginación a niveles insanos, pero también de organizar mentes frágiles e infelices, a unirse a un movimiento liberador de las angustias existenciales que siempre acechan a la humanidad. La búsqueda de una salida racional a todo esto pasa necesariamente por el coraje de enfrentar la mentira con la verdad y el convencimiento de que la libertad merece cualquier sacrificio por lo que el trabajo es mucho y arduo.

 

De Chile a EEUU ¿Qué hay detrás de las sospechas de desestabilizadores foráneos?

por Paul Sfeir – Radio Televisión Marti

Hechos de violencia similares a los ocurridos en Chile, Bolivia, Colombia, Ecuador, se ven ahora en Estados Unidos, Canadá e, incluso, en el Reino Unido.

Según varios analistas y políticos, la agitación repentina y consiguiente desestabilización que se ha producido en países de occidente en los últimos meses parece tener un elemento común: la intervención extranjera.

La serie de protestas y disturbios que iniciaron en Chile el 18 de octubre de 2019, fenómeno también llamado «Estallido Social en Chile», «Chile Despertó», «Crisis en Chile de 2019», y «Revolución de los 30 pesos»,​ corresponden a un conjunto de manifestaciones originadas en la capital, Santiago, y propagadas a todas las regiones del país, con mayor impacto en las principales ciudades.

El detonante, un alza de 30 pesos chilenos (unos 6 centavos de dólar) en la tarifa del tren subterráneo de Santiago.

“En estas semanas hemos visto una ola de violencia, de destrucción, provocada por grupos criminales organizados de distintos orígenes. Yo creo que hoy día hay algo nuevo, distinto a lo que teníamos hace un mes atrás, pero necesito pruebas para poder afirmarlo”. Así, el presidente de Chile Sebastián Piñera se refería por primera vez públicamente a una injerencia extranjera en las protestas que han dejado al país inmerso en la peor crisis social y política desde la llegada de la democracia.

Un manifestante es detenido por la policía antimotines en Viña del Mar, Chile, el 24 de febrero durante las protestas contra el presidente Sebastián Piñera.
Un manifestante es detenido por la policía antimotines en Viña del Mar, Chile, el 24 de febrero durante las protestas contra el presidente Sebastián Piñera.

Sin embargo, desde la primera semana de movilizaciones en octubre de 2019, el Gobierno ya consideraba la posibilidad de que Chile estuviera siendo víctima de un complot internacional, en una lectura que hasta hoy ha quedado en una mera sospecha de conspiración.

Tras la primera semana de manifestaciones, desde el cuerpo de Inteligencia policial hicieron circular un documento que señalaba la participación de ciudadanos venezolanos y cubanos en las acciones violentas que, sobre todo al inicio, acompañaban las protestas pacíficas.

La información fue recogida por el periódico La Tercera de Chile y publicada en su portada. A las pocas horas, el medio decidió rectificar y expresó no haber verificado debidamente los datos: “Reconocemos que fallamos –como equipo periodístico– en contrastar esa información con terceras fuentes que permitieran dar sustento a esos antecedentes. El informe es real, existe, pero no debimos publicar su contenido sin antes corroborarlo”, señaló el medio.

Nunca más se habló del polémico documento, pero la tesis de una posible intervención extranjera en el estallido chileno se ha mantenido dando vueltas hasta hoy en los medios de prensa y políticos de Chile. En estricto rigor, las primeras voces que levantaron esta teoría llegaron desde Venezuela.

El primer día del Estado de Emergencia y de toque de queda en Santiago, el sábado 19, exmiembros del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) del país caribeño acusaron al Foro de Sao Paulo, un grupo de partidos y movimientos vinculados al ala izquierdista latinoamericana que se reunió en julio de 2019 en Caracas, de incentivar las manifestaciones en Chile y Ecuador.

El agitado escenario regional fue aprovechado también por el líder de la oposición venezolana, Juan Guaidó, quien denunció que Nicolás Maduro está detrás de las movilizaciones, y que financia diferentes grupos para “infiltrar” las manifestaciones en la región.

Desde España, algunos medios de prensa aportaron su granito para alimentar esa teoría y publicaron que Maduro reunió en una base militar de Caracas a diversos líderes políticos y de “grupos paramilitares” de América Latina para “coordinar planes para la desestabilización del continente”. La prensa chilena lo replicó.

Por ahora, el debate sobre la injerencia extranjera no se ha instalado con demasiada fuerza en la opinión pública chilena, sin embargo, las autoridades expresan de que Chile podría ser uno de los objetivos de un plan continental fraguado en Caracas y con la complicidad de algunos políticos chilenos de ultraizquierda, esto cuando la discusión se asoma en alguna entrevista de cierta notoriedad mediática que aborda el tema del Foro de Sao Paulo o el Grupo de Puebla.

A principios de diciembre, el canciller de Chile, Teodoro Ribera, aseguró que la sospecha por una posible intromisión extranjera se produjo tras detectar un tráfico “desmedido” de internet “desde un país de Europa oriental”. Unas declaraciones que llegaron el día después de que el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, acusara a Cuba y Venezuela de agitar las manifestaciones en Latinoamérica.

Al día siguiente, el canciller Ribera insistió en la idea: “Según informaciones provenientes de Estados Unidos, alrededor del 10% de las comunicaciones por Internet y los tuits enviados desde el 18 de octubre provienen de un país de Europa Oriental y, de ese porcentaje, una gran mayoría estaban orientados a generar desinformación en Chile y otra parte estaba destinada a crear un clima hostil hacia Chile en el extranjero”, aseguró.

El gobierno de Chile hizo llegar al Ministerio Público información que la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI) había recabado sobre una posible injerencia extranjera en las acciones violentas del primer período del estallido. “Se entregó información extraordinariamente sofisticada a partir de análisis con tecnologías de big data, con tecnologías de la información”, afirmó el ministro del Interior, Gonzalo Blumel.

El documento presentó un análisis de la actividad registrada en redes sociales durante las revueltas. Se incluyen los principales hashtags, los peaks de conversación y los grupos y comunidades con más influencia. Como dato, destaca que el 31% de los autores de los mensajes está localizado fuera de Chile y distingue, también, a defensores y detractores de las movilizaciones y del gobierno.

El informe asegura que se detectaron usuarios de Venezuela, Argentina, México y España. Sobre los jóvenes que han animado la movilización en las redes dice que son “aficionados al K-Pop” y que, entre ellos, sobresale la cantante chilena Mon Laferte como las más influyente y quien se ha expresado pública y abiertamente como simpatizante de los movimientos subversivos chilenos.

En Ecuador, por su parte, fue detenido un grupo de ciudadanos venezolanos que tenía en su poder las rutas que utilizaba el presidente Lenín Moreno para desplazarse en Quito, reportó la agencia de noticias Telam. También se menciona la participación de venezolanos en actos vandálicos en Santiago de Chile, según informó El Mercurio online.

El diputado chileno Luis Pardo Sainz no dudó en decir en su momento en exclusiva para Radio Televisión Martí que lo que ocurre en Chile es un acto inducido, planeado a través las redes sociales, y con la firme intención de “desafiar el régimen constitucional”.

El diputado Pardo hizo referencia en su momento a ciudadanos venezolanos que habían sido sorprendidos en actos de saqueos y disturbios callejeros, en medio de las manifestaciones en contra de un aumento en los precios del tren subterráneo de Santiago.

“Tiene que ver también con una planificación, con una ejecución bastante coordinada de actos de violencia”, advirtió Pardo. “Como todo lo indica, se trata de una acción muy dirigida, coordinada y concertada para producir caos y desafiar el régimen constitucional”, dijo Pardo.

De forma similar en ese momento se pronunció un legislador venezolano. El diputado a la Asamblea Nacional y al Mercosur por Venezuela, Lawrence Castro, acusó abiertamente la intromisión del régimen venezolano, como parte de un plan pactado en la reciente reunión del Foro de Sao Paulo realizada en Caracas, que supuestamente impulsa el envío de ciudadanos a vecinos del continente con el fin de desestabilizarlos.

Según la representante en Chile del presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, la embajadora Guarequena Gutiérrez, la situación está siendo aupada por el régimen de Maduro y por varios personeros del régimen.

Mencionó directamente a Diosdado Cabello, Delcy Rodríguez, María Gabriela Chávez (hija de Hugo Chávez), Tareck El Assaimi y Jorge Arreaza.

El propio Cabello, número dos del régimen venezolano, dijo en su momento que hay pequeñas brisas bolivarianas en la región y se viene un huracán bolivariano. Por su parte, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, dijo que las brisas bolivarianas no son bienvenidas en este hemisferio.

También condenó la amenaza de exportar malas prácticas y desestabilización, y reiteró que durante años el régimen venezolano, con apoyo de la dictadura cubana, institucionalizó en la región sofisticadas estructuras de cooptación, represión, desestabilización y de propaganda mediática.

Opiniones de dos asesores de seguridad nacional en EEUU

En los acontecimientos que están en curso en EEUU y que tuvieron como detonante la muerte de George Floyd, un afroestadounidense, a manos de un policía que tenía reclamos previos de tratos indebidos con personas de la raza negra, y que ha generado protestas antirracistas en todo el país, e incluso en Canadá y Reino Unido, también se ha detectado la actuación de extranjeros.

La agencia AP informó que el gobierno de Zimbabue mandó llamar al embajador de Estados Unidos en ese país por los comentarios de un funcionario de la Casa Blanca que sugirió que Harare (capital de esa nación africana) se encuentra entre los “adversarios extranjeros” que podrían enfrentar represalias por supuestamente alentar las protestas por la muerte de George Floyd.

El embajador estadounidense Brian Nichols se reunió con el ministro de Relaciones Exteriores de Zimbabue para hablar de los comentarios que hizo el domingo pasado el asesor de seguridad nacional Robert O’Brien.

En una entrevista en el programa This Week, del canal ABC, O’Brien sugirió, sin citar ninguna evidencia, que Zimbabue es uno de varios “adversarios extranjeros”, incluidos China y Rusia, que estaban aprovechando las protestas en Estados Unidos para “sembrar discordia y tratar de dañar nuestra democracia”.

“Habrá una respuesta y será proporcional. Nuestros adversarios no se saldrán con la suya de forma gratuita”, agregó O’Brien.

Susan Rice, exasesora del presidente Barack Obama, culpó a “actores extranjeros” de algunas de las violentas protestas que sacudieron las principales ciudades estadounidenses durante el fin de semana, e incluso sugirió que Rusia podría estar involucrada en agitarlos.

“No estoy leyendo la inteligencia hoy, o en estos días, pero según mi experiencia, esto está sacado del libro de jugadas de Rusia“, afirmó Rice, que se desempeñó como asesora de Seguridad Nacional del presidente Obama, en una entrevista con CNN el domingo pasado. “Pero no podemos permitir que los extremistas, los actores extranjeros, (nos) distraigan de los problemas reales que tenemos en este país, que tienen una antigüedad, siglos de antigüedad y deben abordarse de manera responsable”.

El presentador Wolf Blitzer respondió: “Tienes toda la razón en la interferencia extranjera”. Blitzer luego le preguntó a Rice si pensaba que los rusos estaban tratando de “avergonzar” a Estados Unidos al “promover la división racial en nuestro país”.

“Bueno, lo vemos todo el tiempo, lo hemos visto durante años, incluso en las redes sociales donde toman cualquier tema divisivo y doloroso (…) y juegan en ambos lados “, comentó Rice. “No me sorprendería saber que han fomentado a algunos de estos extremistas en ambos lados en las redes sociales (o) que los están financiando de alguna forma”.

En consonancia, el asesor O’Brien indicó que adversarios extranjeros están tratando de explotar las relaciones raciales de Estados Unidos en medio de protestas por la muerte de George Floyd en Minneapolis.

“Hoy he visto una serie de tuits de China (donde expresan) que están disfrutando y regocijándose en lo que están viendo aquí”, declaró O’Brien el domingo pasado en el espacio This Week, de ABC.

El presentador George Stephanopoulos, de ABC, le preguntó a O’Brien sobre un tuit del senador Marco Rubio (R-FL) que señala que las cuentas de redes sociales vinculadas a “al menos 3 adversarios extranjeros” están “alimentando y promoviendo activamente la violencia y la confrontación desde múltiples ángulos”.

O’Brien respondió que el senador está “100 por ciento correcto” de que los adversarios extranjeros tratarán de “aprovechar esta crisis para crear discordia y tratar de dañar nuestra democracia”.

Agregó que Estados Unidos no permitirá que eso suceda.

“Y quiero decirles a nuestros adversarios extranjeros, ya sea Zimbabue o China, que la diferencia entre nosotros y ustedes es que ese oficial que mató a George Floyd, será investigado y será procesado y recibirá un juicio justo”, agregó O’Brien. “A los estadounidenses que quieran salir y protestar pacíficamente, se les permitirá buscar reparación de parte de su gobierno. No van a ser encarcelados por protestas pacíficas”.

La administración del presidente Donald Trump también ha atribuido actos de violencia en las protestas a grupos de extrema izquierda como Antifa.

Ex presidente español Rodríguez Zapatero y Grupo de Puebla estarían tras la violencia en América

De acuerdo a los antecedentes recabados, y tras un audio filtrado desde una reunión del Grupo de Puebla que reúne a la izquierda internacional, el ex presidente español José Luis Rodríguez Zapatero se encontraría tras la planificación de los ataques y organización de acciones violentas en Latinoamérica y Estados Unidos durante los últimos meses.

La ola de desestabilización de regímenes democráticos en la región  comenzó con Chile el 18 de Octubre y luego se propagó a otros países como Colombia para terminar, en medio de la crisis por el Covid-19, afectando con acciones muy similares a la democracia en Estados Unidos donde, además se replican símbolos utilizados en Chile como el “perro matapacos”, banderas mapuches, alusiones al estallido de violencia en Chile, ataque a policías, destrucción de monumentos, incendio de iglesias, saqueos, robos de supermercados y tiendas, etc.

En las reuniones efectuadas por el Grupo de Puebla se congregan diversas personalidades de la izquierda internacional, y en ella participan además diversos políticos chilenos como José Miguel Insulza, Marco Enriquez Ominami, Esteban Silva Cuadra y diversos referentes del Frente Amplio, algunos de ellos que viajaron recientemente a Estados Unidos para reunirse con dirigentes izquierdistas en ese país. Además, en la última convocatoria de esta organización el actual presidente de Argentina también tuvo una participación polémica al insinuar que era hora que la izquierda Chilena recuperara el poder, criticando al gobierno de Sebastián Piñera.

En su participación del 15 de Mayo recién pasado, Rodríguez Zapatero insistía en la necesidad de “colocar a Estados Unidos en una situación imposible”, destacando que es necesario monitorear cuál sería en efecto político y social en el país del Norte tras las acciones de la izquierda, con el objetivo de dar la vuelta al concepto de “American First” esbozado como emblema por el presidente Donald Trump.

La grabación que involucra al Grupo de Puebla completo se inserta dentro de una noticia publicada por Paul Sfeir para Radio Televisión Martí, en Miami:

AUDIO Completo:

José Luis Rodriguez Zapatero tras violencia en América

En el audio se recogen impresiones de políticos españoles acerca de la gravedad de estos hechos.

Video con las declaraciones del ex mandatario español:

VIDEO | Revive Arde Troya: “USA Al Rojo”

No te pierdas esta edición de Arde Troya en la que junto a Rojo Edwards y Pedro Pool analizamos en una encendida conversación lo que está pasando en Estados Unidos tras la muerte de George Floyd.

¿Hay similitudes con lo ocurrido en Chile tras el 18 de Octubre de 2019? ¿Está la izquierda internacional tras todos estos movimientos de violencia?

Conducción: Jorge García y Sebastián Cristi

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Trump enviará a militares para acabar con los disturbios y violencia

Nuevamente los medios de comunicación latinoamericanos han tergiversado la realidad con lo que está sucediendo en Estados Unidos a raíz de la muerte de un afroamericano en manos de la policía, hecho que la izquierda ha utilizado, una vez más, hábilmente para imponer la idea de que el racismo es parte de las políticas de Estado de la Casa Blanca y de este modo instalar un pretexto en el colectivo para provocar disturbios y atacar violentamente a las fuerzas de orden.

Las imágenes y videos que llegan desde el país del norte muestran una increíble similitud con lo sucedido en Chile a partir del 18 de Octubre de 2019. En diversos estados han ocurrido hechos de vandalismo descontrolado, saqueo de supermercados, tiendas de electrodomésticos, de artículos de lujo, etc., además de incendios y destrucción junto al asalto y daños a monumentos nacionales e iglesias.

Sin embargo la izquierda esta vez se equivoca. Lo que están intentando hacer no se enmarca dentro del espíritu republicano y democrático que siempre ha sido característica de los ciudadanos norteamericanos y, además hoy están gobernados por un presidente que no trepidará en aplicar la justicia con toda su fuerza a los violentistas, agresores y delincuentes que han salido a las calles ante el llamado de la izquierda internacional y algunos sectores demócratas radicales de ese país.

Ante los hechos, el presidente de Estados Unidos anunció durante la tarde de este lunes que desplegará a miles de soldados y policías con amplias facultades para detener los disturbios en Washington DC, añadiendo que “estoy movilizando todos los recursos federales disponibles, civiles y militares, para parar los disturbios y saqueos, para parar la destrucción e incendios provocados. Y para proteger los derechos de los estadounidenses que respetan la ley”.

Al mismo tiempo anunció que a partir de las 19:00 locales se impone Toque de Queda advirtiendo que “quien viole la ley será detenido y se enfrentará a cargos criminales. Los alcaldes y gobernadores deben establecer una presencia policial abrumadora hasta que la violencia haya sido sofocada. Si una ciudad o estado se niega a tomar las medidas necesarias para defender la vida y la propiedad de sus residentes, entonces desplegaré al Ejército de Estados Unidos y resolveré rápidamente el problema por ellos”.

En varios de sus tweets del lunes, Trump mostró a participantes y organizadores de las protestas y manifestaciones incluyendo a una persona sorprendida en video mientras le pagaba a violentistas y les entregaba instrucciones detalladas de cómo proceder y cuáles serían sus siguientes objetivos. “Ya hemos puesto los ojos sobre ti”, advirtió en uno de sus mensajes.

VIDEOS | La izquierda ataca en Estados Unidos

La muerte de George Floyd, responsabilidad de un procedimiento policial donde existió uso excesivo de la fuerza, se ha transformado en el detonante para una masa de latinoamericanos y afroamericanos que, incentivados por los gritos de revolución de la izquierda mundial, han intentado replicar la violencia que se impuso en Chile a partir del 18 de Octubre de 2019.

En la práctica, George Floyd es el “Catrillanca” norteamericano. El policía causante de su muerte se encuentra arrestado desde el viernes, sin embargo los gritos en las calles de varios estados norteamericanos, acompañados por sendas protestas con carteles, barricadas, saqueos e incendios, rezan “Justicia para Floyd”. Justicia que ya se está aplicando desde el mismo momento en el que ocurrieron los hechos. Entonces ¿Qué pasó realmente?

Ocurrió lo mismo que pasó en Chile. Ocurrió un detonante, una torpeza o un propósito por parte de un policía, y es la justicia quien determinar qué sucedió y aplicar las penas que correspondan. Así es como debe suceder en cualquier país civilizado, donde sus leyes se respeten y hagan respetar. Pero a partir de ese momento la izquierda vio una oportunidad única para introducir su ya ultra conocida estrategia del engaño, haciendo creer a miles de ciudadanos -principalmente afroamericanos y latinos inmigrantes- que “el Estado es un opresor y asesino”. Tal como lo hicieron en Venezuela años atrás, y hace unos meses en Chile.

Esa izquierda encontró eco inmediato en súbditos que se encuentran en el poder en los estados gobernados por activistas “demócratas”, quienes son el símil a nuestra izquierda. Encendidas declaraciones de estos personajes, respaldados por una prensa ávida de noticias en torno al caos, incentivaron a delincuentes y anarquistas a salir a las calles a saquear, incendiar, atacar a la policía con bombas molotov y gritar, cínicamente, “Justicia para Floyd”.

No se explica cómo el robo de televisores, carteras Louis Vuitton y electrodomésticos al por mayor, el incendio de las tiendas, supermercados, la destrucción de infraestructura pública y privada, el ataque a policías y destrucción y daño a monumentos históricos, podrían entregar “justicia para Floyd”.

Sin embargo los delincuentes y violentistas olvidan que se encuentran en Estados Unidos, un país que su presidente prometió que “jamás será socialista”. En los próximos días veremos de qué está hecho Donald Trump y cómo detendrá esta intentona que ha hecho la izquierda para sublevar a las masas, con el afán de imponer su fracasada ideología en un país que recibió a esa misma masa de violentistas con los brazos abiertos.

La siguiente es la galería de videos que registran los actos de todos aquellos que gritan “Justicia para Floyd”.

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