Sebastián Piñera rinde su penúltima cuenta pública

Sebastián Piñera rinde su penúltima cuenta pública

Fotografía oficial tomada esta tarde en el Patio de los Cañones en La Moneda

A partir de las 20:00 del viernes el presidente Sebastián Piñera procedió a dar inicio a la rendición de su tercera y penúltima cuenta pública al país.

Esta se desarrolló en medio de las presiones de los diputados de oposición que exigían desde temprana hora que se refiriera a diferentes temas, entre ellos su negativa al retiro del 10% y otros temas en los que no hubo acuerdo entre las bancadas opositoras y el Ejecutivo, en una clara demostración de la dictadura parlamentaria que éstos han pretendido instalar desde un tiempo a esta parte.

La Cuenta Pública se realizó desde el Congreso Nacional en Valparaíso, bajo estrictas normas sanitarias con una muy limitada asistencia en la que participaron por parte del Gobierno solamente la primera dama Cecilia Morel, el ministro del Interior, Víctor Pérez, algunos ministros del comité político menos de una decena de titulares de carteras sectoriales.

Al comenzar sus cuenta pública, el presidente valoró “el apoyo del Congreso” para sacar adelante las medidas que van en apoyo de los más vulnerables y la clase medio en medio de la pandemia. Indicó al respecto que hoy promulgó la extensión del Ingreso Familiar de Emergencia y el plan de apoyo a la clase media, con el bono de $ 500.000.

Indicó además que “Algunos dicen que la ayuda del Gobierno a las familias afectadas no ha sido suficiente o no ha llegado a tiempo. Y en cierta medida tienen razón”.

El siguiente es el texto completo de la cuenta pública:

Quiero comenzar esta Cuenta Pública compartiendo con
todos ustedes un afectuoso y solidario abrazo. Hemos vivido
tiempos de adversidad y esta noche quiero agradecer
públicamente a todos los chilenos y chilenas por el coraje y
resiliencia que han demostrado en estos tiempos difíciles.
Chile es un gran país por su historia, su naturaleza, y sobre
todo por su gente. Un país que hemos construido con amor,
compromiso y trabajo entre muchas generaciones, durante
nuestros 210 años de vida independiente.
Los padres de la Patria, junto a miles de chilenos,
conquistaron con valor y coraje nuestra Independencia y nos
legaron un país libre y soberano. Desde entonces, generación
tras generación, los chilenos hemos ido aportando al
desarrollo y grandeza de nuestra Patria. Y cada generación le
ha traspasado a la próxima, la antorcha para continuar con
esta gran y noble misión.
Durante nuestros 210 años de vida independiente, nuestra
Patria ha conocido períodos de luces y sombras. Ha
cosechado triunfos y derrotas. Ha conocido la bonanza y la
escasez. Ha vivido tiempos de unidad y de división.
Hemos enfrentado desafiantes guerras externas y dolorosas
guerras civiles. Hemos sufrido los embates de nuestra bella
pero indómita naturaleza y hemos perdido y recuperado
nuestra democracia.
Y siempre, siempre, el pueblo chileno, un pueblo forjado en el
rigor del esfuerzo y el temple de la adversidad, ha sabido
ponerse de pie, secar las lágrimas, volver a caminar y
reemprender los caminos hacia un futuro mejor.
Hoy el mundo, Chile y los chilenos vivimos nuevamente
tiempos extraordinariamente difíciles y la adversidad se
vuelve a cruzar en nuestro camino. Hoy enfrentamos uno de
esos momentos cruciales y decisivos de nuestra historia.
Son estos momentos trascendentes los que ponen a prueba
el alma de la Nación y el temple de nuestro pueblo. Y los que
más requieren unidad, colaboración, diálogo y acuerdos,
para recuperar la confianza en nosotros mismos, la fe en
nuestro país y la esperanza en el futuro.
Por estas razones, esta Cuenta Pública al país y ante el
Congreso, tendrá una naturaleza distinta a las anteriores y
muchos importantes temas no podrán ser tratados aquí. Sin
embargo, en el documento Mensaje Presidencial, que estará
disponible en forma digital en la página web del Gobierno de
Chile, podrán encontrar una más completa descripción y
rendición de cuentas sobre la marcha de la Nación.

Esta noche quiero reflexionar con todos mis compatriotas
sobre los problemas que angustian a tantos hogares, los
desafíos que debemos enfrentar como sociedad y sobre los
caminos que como Presidente de Chile quiero proponerle al
país, en esta Cuenta Pública, para seguir construyendo
juntos el futuro de nuestra Patria.
A. ¿CUÁLES SON LOS GRANDES PROBLEMAS,
DESAFÍOS Y OPORTUNIDADES DEL CHILE DE HOY?
Además de la sequía, la más severa de los últimos 100 años,
que nos afecta desde hace ya 11 años, y que las lluvias
recientes alivian pero no superan.
Además de las legítimas demandas sociales y exigencias de
mayor dignidad y justicia, expresadas por los ciudadanos en
los últimos meses, que produjeron un profundo cambio en
nuestro país y que estamos comprometidos a atender.
Además de la ola de violencia y vandalismo que conocimos a
partir del 18 de octubre del año pasado, y que debemos
desterrar por el grave daño que causaron al cuerpo y alma de
nuestro país.
Chilenas y chilenos:
Hoy enfrentamos tres nuevos y urgentes problemas y
desafíos: la pandemia del Coronavirus, la recesión
económica mundial y la recuperación de nuestra economía y
puesta en marcha de nuestro país.

I. La Pandemia del Coronavirus
A partir de fines del año pasado, el mundo entero ha sido
golpeado por la pandemia del Coronavirus, la más grave de
los últimos 100 años. Al día de hoy esta pandemia ha
contagiado en el mundo a más de 17 millones de personas y
ha quitado la vida a más de 670 mil personas. Ningún país, ni
siquiera los más desarrollados, estaba preparado para
enfrentar esta pandemia, como lo refleja la magnitud de los
contagios y muertes y el colapso de muchos de sus sistemas
de salud.
Chile y los chilenos también hemos sido duramente
golpeados por esta pandemia. Al día de hoy, 355 mil
personas han sido contagiadas, de las cuales 328 mil ya se
han recuperado, y 17 mil son enfermos activos.

Sin duda, lo más doloroso es la pérdida de las vidas de
muchos compatriotas. Hoy queremos expresar a sus familias
nuestras más sentidas condolencias y nuestra más sincera
solidaridad.
El mejor homenaje que podemos rendirles es mantenernos
firmes y unidos para superar esta pandemia.
Desde enero de este año, y durante estos últimos 5 meses,
hemos desarrollado un Plan de Protección Sanitaria para
proteger la salud y la vida de todos quienes viven en nuestro
país. Sus principales componentes los pueden ver en la
pantalla.
Este Plan lo hemos reforzado continuamente para responder
a las nuevas necesidades.

Nos enfrentamos a un virus invisible, poco conocido, y
muchas veces impredecible y letal. Al igual que el mundo
entero, estamos aprendiendo todos los días de las nuevas
investigaciones científicas y de las experiencias de otros
países. También hemos escuchado con atención a la
Organización Mundial de la Salud, las Sociedades Científicas,
los Colegios Profesionales, el Consejo de Asesor, la Mesa
Social, el Mundo Académico, los Alcaldes y la Sociedad Civil.
En base a estos aprendizajes y consejos hemos ido
permanentemente corrigiendo errores y mejorando el rumbo,
con el único norte de entregar siempre la mejor protección
posible a la salud y vida de todos nuestros compatriotas.
Llevamos ya casi 5 meses de pandemia en Chile. Durante
varias angustiosas semanas el número de contagios crecía
todos los días y nuestro Sistema de Salud estuvo
extraordinariamente exigido, trabajó al borde de su
capacidad y requirió un esfuerzo y compromiso
extraordinario de los profesionales y trabajadores de la salud.
Por ello, el sistema de salud ha sido permanentemente
reforzado con el personal, tecnología y equipamiento
necesario, logrando en pocos meses más que triplicar su
capacidad de atención a enfermos Covid, con medidas como
la anticipación de la puesta en marcha de los Hospitales de
Ovalle, Viña del Mar, la Región Metropolitana, Padre Las
Casas y Angol. Nuestro sistema ha cumplido siempre su
misión de prestar la debida atención médica que los
enfermos necesitan, como lo muestra el gráfico en pantalla.

Gracias a ello hemos podido cumplir nuestro compromiso de
dar a todos la atención médica, los tratamientos críticos y la
ventilación mecánica que han necesitado.

A pesar de todos estos esfuerzos, y como ha ocurrido en el
mundo entero, la pandemia ha golpeado muy duramente a
nuestro país y a nuestras familias. Comprendemos y
solidarizamos con los dolores, carencias y temores que el
coronavirus ha ocasionado.
Hemos debido acudir a las cuarentenas, que si bien son
necesarias, significan también restricciones a la libertad y
grandes sacrificios para las familias afectadas.
Comprendemos lo que significa para un niño no poder
compartir con sus compañeros y amigos, no poder jugar en
las plazas y parques, no poder abrazar a sus abuelos y lo que
significa para los adultos mayores estar confinados y no
poder abrazar a sus hijos, nietos y seres queridos o caminar
por la ciudad.
Gracias al esfuerzo y aporte de todos. Hoy llevamos casi 7
semanas de continua mejoría. El cuadro que ven en pantalla
muestra la evolución que esta pandemia ha tenido en Chile
durante los últimos 5 meses.

En las últimas semanas el número de contagios, la tasa de
positividad de los test PCR y el número de fallecidos ha
disminuido significativamente. Y también han aumentado
considerablemente la capacidad y holgura de nuestro
Sistema de Salud.
Es justo hoy reconocer y agradecer una vez más el enorme
compromiso y entrega de los trabajadores de la salud en los
hospitales y la atención primaria. Es justo también valorar y
agradecer la inmensa colaboración que Carabineros, la
Policía de Investigaciones y nuestras Fuerzas Armadas han
prestado durante estos tiempos de emergencia, y a ese
verdadero ejército de manos invisibles que han permitido que
los alimentos, las medicinas y otros bienes y servicios
esenciales hayan podido llegar a nuestros hogares.
Todos ellos han dado un auténtico testimonio de amor por
Chile y de solidaridad con sus compatriotas. ¡Gracias,
muchas gracias!

Estas 7 semanas de continua mejoría nos han permitido
iniciar un proceso de apertura, que hemos denominado Paso
a Paso, Nos Cuidamos, que se está aplicando en forma
gradual en 5 etapas: Cuarentena, Transición, Preparación,
Apertura Inicial y Apertura Avanzada.

Avanzaremos con máxima prudencia y tomando todas las
precauciones sanitarias necesarias para reducir las
consecuencias de los rebrotes y para proteger la salud y la
vida de nuestros compatriotas.

Para avanzar de un paso a otro se deben cumplir exigentes
condiciones epidemiológicas y sanitarias que demuestren
avances y mejorías consistentes. Y, quiero decirlo en forma
muy clara, cuando las condiciones lo exijan, daremos pasos
atrás para cuidar a todos los chilenos.

Este plan de apertura gradual, Paso a Paso, irá dando a las
personas mayores niveles de libertad para vivir sus vidas.
Pero también nos exigirá mayores niveles de responsabilidad
en el cumplimiento de los cuidados personales y el respeto a
las normas sanitarias, para reducir los riesgos de contagios y
las consecuencias de futuros rebrotes.
Mientras no tengamos una vacuna o tratamiento eficaz y
disponible tendremos que aprender a convivir con el
coronavirus, y a hacer compatibles la protección de nuestra
salud con la apertura y la recuperación económica.
Desde muy temprano nuestro Gobierno tomó contacto con
los principales gobiernos y laboratorios que lideran los
esfuerzos más promisorios en materia de vacunas para el
Covid 19, para colaborar y lograr una posición preferente y
oportuna en la disponibilidad de esa vacuna para nuestros
compatriotas.
El coronavirus ha demostrado una vez más la importancia de
desarrollar capacidades científicas en nuestro país. Tal como
la Ciencia ha jugado un rol esencial en la lucha contra el
cambio climático, hoy la Ciencia también juega un rol
esencial en la lucha contra el coronavirus. Nuestro Ministerio
de Ciencias ha trabajado en la implementación de una red
universitaria de exámenes PCR, en la fabricación de
ventiladores mecánicos y en los ensayos clínicos para el
desarrollo de una vacuna.
También hemos avanzado en generar las plataformas para
fortalecer e integrar mejor el trabajo del gobierno con el
aporte de los municipios y alcaldes.

II. La Recesión Económica Mundial
Queridos compatriotas,
Pero no sólo el coronavirus está golpeando a nuestro país y
la calidad de vida de los chilenos. También estamos
enfrentando la más severa recesión económica en muchas
décadas, que afecta profundamente a todos los países,
incluyendo las naciones más desarrolladas.
En la pantalla pueden observar la magnitud de esta recesión
mundial.
El coronavirus, en conjunto con esta severa recesión
económica, está provocando una aguda crisis social, que
afecta dolorosamente a millones de familias y hogares
chilenos, a través de la pérdida de empleos, reducción de

ingresos, cierre de pymes y emprendimientos, y la
paralización de sueños y proyectos de vida.
Algunos dicen que la ayuda del gobierno a las familias
afectadas no ha sido suficiente o no ha llegado a tiempo. Y
en cierta medida tienen razón. Frente a la magnitud,
gravedad y extensión de las crisis que estamos enfrentando,
ningún país, y tampoco el nuestro, ha podido otorgar la
ayuda suficiente para compensar íntegramente los estragos
en las familias. Pido disculpas a los afectados, pero puedo
asegurarles que nuestro Gobierno se ha esforzado al máximo
desde el comienzo y no ha descansado ni un solo día, para
acompañar y llevar el mayor alivio posible a las familias
afectadas.
Por esto, y en beneficio de esas familias, quiero informar que
hoy he promulgado el Proyecto de Ley que simplifica y
facilita el acceso al Ingreso Familiar de Emergencia. Esta ley
amplía y extiende este beneficio a todos los adultos mayores
que reciben Pensión Básica Solidaria y a todos los que

reciben Aporte Previsional Solidario, cuya pensión no supere
la Pensión Básica Solidaria. Hoy 2,4 millones de familias y 6,5
millones de personas, es decir 1 de cada 3 chilenos, reciben
el Ingreso Familiar de Emergencia. Esto permitirá que 320 mil
familias adicionales afectadas, que no habían recibido este
beneficio, ahora sí podrán recibir la ayuda y alivio que tanto
necesitan y merecen.
Para cumplir este propósito, el Gobierno ha estado
construyendo y reforzando una Red de Protección Social,
que busca enfrentar la emergencia con medidas de
emergencia, cuyos principales componentes pueden
observar en la pantalla.
Esta Red de Protección Social la empezamos a construir en
marzo, apenas conocimos el primer caso de Coronavirus en
Chile e incluye: Bono Covid 19, Ingreso Mínimo Garantizado,
Programas de Subsidio y Financiamiento para las Pymes, Ley
de Protección del Empleo, Fortalecimiento del Seguro de
Desempleo, Ingreso Familiar de Emergencia I y II, Créditos
Fogape, Apoyo a los Ingresos de Trabajadores
Independientes con boletas de honorarios, distribución de
5,5 millones de Canastas de Alimentos, Plan Reforzado para
la Protección de la Clase Media, Crianza Protegida,
Subsidios de Arriendo y muchas otras medidas.
Adicionalmente, quiero anunciar que hemos eliminado la
medición de horas puntas en materia de electricidad, para los
meses de agosto y septiembre, con el propósito de aliviar el
presupuesto familiar.
Chilenos y Chilenas:
Hoy he promulgado el Proyecto de Ley de Protección de la
Clase Media, que envió nuestro Gobierno y fue aprobado

ayer por este Congreso, que crea un Bono de 500 mil pesos
y un Préstamo Solidario, que beneficiará aproximadamente a
más de 1,6 millones de compatriotas y que comenzaremos a
pagar en los próximos días.
Todas estas leyes han sido impulsadas por nuestro Gobierno
y discutidas, mejoradas y aprobadas por este Congreso.
Quiero hoy valorar el esfuerzo conjunto que hemos hecho
para proteger y apoyar mejor a nuestros compatriotas.
Esta Red está diseñada para dar ayuda y alivio a hasta 14
millones de compatriotas, protegiendo a 3 de cada 4
ciudadanos.
Los objetivos de la Red de Protección Social son:
Primero, proteger la salud y la vida de todos. Y segundo,
proteger los empleos de los trabajadores, los ingresos de las
familias, la sobrevivencia de las pymes y el abastecimiento
de alimentos, medicinas y bienes y servicios esenciales.
En la construcción de esta Red todos debemos actuar con
mucha sensibilidad frente a los problemas, con mucha
urgencia ante la acción y con mucha responsabilidad frente a
las soluciones.
Pero un Gobierno preocupado del bienestar de sus
ciudadanos no puede agotarse ni limitarse a proteger a las
familias sólo durante el período de emergencia. El Gobierno
también tiene que ser capaz de levantar la vista, y prepararse
para acompañar y proteger a todos los chilenos en los
difíciles tiempos que vendrán cuando superemos la
emergencia. Porque la recuperación tomará tiempo, requerirá
recursos y exigirá el compromiso y aporte de todos.

Al igual como sólo una vacuna o tratamiento seguro y eficaz
nos permitirá enfrentar y superar el coronavirus, sólo la
recuperación de la economía y la puesta en plena marcha de
nuestro país nos permitirá superar la recesión económica y
recuperar los empleos perdidos.
Los efectos del coronavirus y la Recesión Mundial sobre
nuestro país, nuestra economía y las familias chilenas han
sido devastadores.
Hemos perdido casi 1,8 millones de empleos y se han
suspendido las jornadas de cerca de 700 mil trabajadores.
Detrás de cada empleo perdido hay una persona, hay un
rostro y hay una familia afectada. El trabajo es mucho más
que la forma en que la mayoría de los chilenos nos ganamos
la vida y aportamos a nuestras familias. Es también un factor
de dignidad e integración a la sociedad.

La recuperación de estos empleos perdidos o suspendidos
es un objetivo central del Plan de Recuperación y debe ser
una gran causa de unidad y motivación de todos los
chilenos.
También la innovación, el emprendimiento, la productividad y
la inversión han sufrido graves retrocesos, que debemos
recuperar.
No podemos permitir que una crisis transitoria se transforme
en una crisis permanente y nos impida recuperar la senda del
progreso y bienestar.
El pasado 14 de junio el Gobierno y la mayoría de los
partidos que tienen representación en el Congreso, llegamos
a un importante Acuerdo para fortalecer la Red de Protección
Social y dar un mayor impulso al Plan de Recuperación,
dentro de un marco de responsabilidad fiscal y recuperación
de los equilibrios macroeconómicos. Este Acuerdo
comprometió recursos por U$12 mil millones para financiar
estas tareas durante 24 meses. Esto, unido a los
compromisos anteriores implica movilizar recursos por casi
U$30.000 millones, lo que equivale al 12% de nuestro
Producto Interno Bruto, lo que significa un enorme esfuerzo
del Estado y ubica a Chile entre los países del mundo que
está realizando un mayor esfuerzo de protección y
recuperación.
Tenemos que recuperar y cuidar ese espíritu de diálogo y
colaboración que permitió ese Acuerdo. Sólo ese espíritu
hará posible proteger a las familias chilenas y poner a Chile
nuevamente en marcha.

III. Plan Paso a Paso, Chile se Recupera
Chilenas y chilenos,
Nuestro Gobierno está impulsando el Plan Paso a Paso, Chile
se Recupera, para levantar, paso a paso, a nuestro país y
ponerlo nuevamente en marcha. Este Plan nos permitirá
recuperar nuestra capacidad crecer y crear empleos, para lo
cual es fundamental desatar las fuerzas de la libertad,
creatividad, imaginación, innovación y emprendimiento, que
viven en el alma de todos nuestros compatriotas y que son
las únicas capacidades permanentes. Este plan no es sólo un
plan económico. Es también un plan social y tiene a las
personas y familias en su corazón.
Algunos creen que esto es sólo un sueño. Es el sueño de la
inmensa mayoría de los chilenos. Y la diferencia entre un
sueño y una misión está en la voluntad, coraje y compromiso
con que asumamos esta misión. Este es un imperativo moral
que nos convoca a todos, y especialmente, a quienes
tenemos cargos de representación popular.
El Plan Paso a Paso, Chile se Recupera contempla
importantes herramientas que requerirán gran voluntad por
parte del Gobierno, cuantiosos recursos del Estado, y
también un gran compromiso y aporte del sector privado, la
sociedad civil y los ciudadanos.
En pantalla pueden apreciar los principales componentes de
este Plan:

Primero: Un masivo y urgente programa de subsidios al
empleo, que podrá beneficiar hasta 1 millón de personas,
tendrá un costo cercano a los U$2.000 millones y nos
permitirá avanzar con fuerza hacia la creación o recuperación
del millón ochocientos mil empleos que hemos perdido, lo
que será una ardua y convocante tarea.
Segundo: Un urgente y robusto Plan de Inversiones Públicas
en infraestructura física, social y digital, con prioridad en
campos como:
• Ciudad y Vivienda, lo que permitirá 47.000 soluciones
habitacionales y de integración social adicionales, y
100.000 subsidios de arriendo
• Carreteras y caminos
• Puertos y Aeropuertos
• Agua Potable, Riego y Embalses

• Hospitales y consultorios
• Establecimientos Educacionales
• Transporte Público
• Parques y centro deportivos y culturales
• Redes digitales a nivel nacional e internacional
• Inversiones regionales y comunales de mejoramiento
urbano y de barrios.
La inversión pública en el período 2020-2022 alcanzará U$
34.000 millones de dólares, de los cuales U$ 4.500 millones
corresponden a inversión adicional, con una capacidad de
generar 250 mil nuevos empleos, con obras que se
desarrollarán en todas las regiones del país. Estas
inversiones serán sustentables y mitigarán los efectos del
cambio climático.
Tercero: Apoyo a las Pymes, a través de los Programas
FOGAPE, CRECE y REACTIVATE, para otorgar subsidios,
asistencia técnica y acceso a capital de trabajo con garantía
del Estado. Hasta ahora cerca de 200 mil empresas, de las
cuales 190 mil son pymes, han accedido al programa
FOGAPE, por un monto de U$10 mil millones. Además,
implementaremos un plan para que las pymes que inicien sus
operaciones dispongan de un año de plazo para obtener
todos los permisos esenciales, con estricto apego a las
normas ambientales y sanitarias.
Cuarto: Incentivos tributarios a la inversión privada, la que
representa cerca del 80% de la inversión total, y la agilización
de 130 proyectos de inversión privada, que involucran US$
21 mil millones y tienen una capacidad de crear 120 mil
empleos directos. Adicionalmente, se fortalecerá y agilizará el
Programa de Concesiones del MOP.

Quinto: Plan especial de simplificación de trámites y
agilización de permisos para impulsar y acelerar la inversión,
el emprendimiento y la recuperación.

Sexto: Ratificamos nuestro firme compromiso de que este
Plan Paso a Paso, Chile se Recupera, contribuya a un Chile
más inclusivo, un Chile más descentralizado y un Chile más
sustentable.

Sin duda será una tarea épica, convocante y muy, pero muy
exigente. Pero nada une y motiva más a un pueblo que una
misión desafiante y factible, en que todos tengan un lugar
fecundo para aportar y un espacio justo para compartir los
beneficios. Después de todo, como decía el Padre Hurtado,
la Patria, más que una Historia, es una misión a cumplir.

A. TRES DÉCADAS FECUNDAS Y UN ACUERDO PARA EL
FUTURO
Queridos compatriotas,
Durante estas últimas tres décadas juntos fuimos
construyendo nuestro país. Todos los Gobierno aportaron lo
suyo: el Presidente Aylwin, el Presidente Frei, el Presidente
Lagos y la Presidenta Bachelet entregaron lo mejor de sí
mismos e hicieron su mejor esfuerzo para hacer de Chile un
mejor país.
Este año celebramos 30 años desde que recuperamos en
forma ejemplar nuestra democracia. Pero no sólo
recuperamos nuestra Democracia. También avanzamos a
paso firme en el desarrollo económico, social y humano, en

base a un amplio Acuerdo por la Democracia, por la
Economía Social de Mercado y por la Justicia Social.
Durante este periodo multiplicamos por 5 nuestro ingreso per
cápita. Redujimos la pobreza de más del 60% a menos del
10%, lo que permitió que casi 8 millones de chilenos
superaran la pobreza y que surgiera una amplia y diversa
clase media.
También aumentamos significativamente la expectativa de
vida, redujimos fuertemente la mortalidad infantil y
aumentamos la cobertura, calidad y acceso a la educación
en todos sus niveles, pasando de 230 mil a 1,2 millones de
estudiantes en la Educación Superior.

Todos estos avances nos permitieron pasar de la medianía de
la tabla a posiciones de liderazgo en América Latina en
desarrollo económico y desarrollo humano.
Ello no significa desconocer las carencias, desigualdades y
dolores que siguen afectando a muchas familias chilenas, lo
que expresaron con fuerza los chilenos con sus legítimas
manifestaciones del año pasado. Este mensaje lo hemos
escuchado con atención y nos exige reflexionar y enmendar
rumbos respecto al país que queremos seguir construyendo
hacia el futuro.
La noche del martes 12 de noviembre del año pasado, marcó
un punto de inflexión. Tras una jornada de intensa violencia, y
ante la disyuntiva de restablecer el estado de emergencia o
darle una nueva oportunidad al diálogo, a los acuerdos y a la
paz, optamos por este último camino. Propusimos un
Acuerdo por la Paz, la Justicia Social y un camino para
cambiar o perfeccionar nuestra Constitución.

I. Acuerdo por La Paz
Todos tenemos derecho a manifestarnos, a protestar y a
expresar nuestras opiniones y aspiraciones. Pero siempre
debemos hacerlo en forma pacífica, respetando la ley y los
derechos de los demás.

Sin embargo, hemos visto en los últimos tiempos cómo la
violencia y la intolerancia están afectando el debate
democrático y debilitando la paz social. La violencia callejera,
las funas, el vandalismo o el amedrentamiento son
incompatibles con una sociedad democrática, que debe
fundarse siempre en el respeto y tolerancia con las
diferencias, y en el diálogo y la solución pacífica de las
controversias.
Debemos condenar siempre la violencia, con voluntad, coraje
y sin ninguna duda, venga de donde venga, tanto física,
como a través de redes sociales u otros medios. No
podemos tolerar la impunidad que otorga el anonimato de las
Redes Sociales.
Nuestra democracia tiene el derecho y el deber de
protegerse y proteger el Estado de Derecho y a la ciudadanía
de la violencia. Esta tarea fundamental recae en las
instituciones que la Constitución y nuestro orden jurídico
consagran, y que corresponden al Gobierno, las Policías, el
Ministerio Público, los Tribunales de Justicia y Gendarmería.
Estas instituciones son fundamentales para la República y
siempre deben ser respetadas.
Como Presidente de todos los chilenos, y muy especialmente
de las víctimas de la violencia, pido al Congreso acelerar la
aprobación de los Proyectos de Ley enviados por nuestro

Gobierno hace ya mucho tiempo. Estos proyectos son
urgentes y modernizan y fortalecen a nuestras policías, crean
un nuevo y moderno sistema de Inteligencia, perfeccionan y
hacen más eficaz la lucha contra el terrorismo y el combate al
narcotráfico y permiten una mejor protección de nuestra
infraestructura critica.
Todos, siempre debemos actuar con un total e irrestricto
respeto de los derechos humanos de todos, que como
Estado tenemos el deber de garantizar en todo tiempo, en
todo lugar y en toda circunstancia.
La droga y el narcotráfico merecen una reflexión y actitud
especial.
La droga es muerte, dolor y sufrimiento, no sólo para
aquellos que caen en sus garras, sino también para sus
familia, seres queridos y entorno.
La droga deteriora nuestra salud física, emocional y mental.
La droga nos despoja de nuestras conciencias y libertades.
Por eso debemos combatir siempre con coraje y resiliencia el
narcotráfico y la drogadicción en tres frentes:
Primero, combatiendo a las bandas de narcotraficantes con
todos los instrumentos, tecnologías y capacidad de las
policías especializadas, y con todo el rigor y fuerza de la ley.
Segundo, impulsando un plan de prevención y rehabilitación
en los niños y jóvenes a través del programa “Elige Vivir Sin
Drogas”, que ya funciona en 150 comunas de Chile.
Y tercero: quitándole las armas y el financiamiento al crimen
organizado.

Pido a los parlamentarios la aprobación urgente de las dos
leyes que enviamos a este Congreso y que permiten cumplir
con estas tareas.
Un país que enfrenta con energía la droga y el narcotráfico es
un país que construye con voluntad los caminos de la paz y
del futuro.
Queridos Compatriotas:
Finalmente, quiero ratificar nuestro especial compromiso con
La Araucanía. En septiembre del 2018 lanzamos el Acuerdo
Nacional por el Desarrollo y la Paz en la Araucanía, basado
en 3 pilares, primero un impulso al desarrollo económico y
social, que contempla una inversión de US$ 16.000 millones,
tanto pública como privada, en el periodo 2018-2026, para
lograr que la Araucanía recupere el tiempo perdido y
aproveche en plenitud sus potencialidades.
Segundo, una valorización de la historia e impulso al
desarrollo de la cultura, tradiciones, lengua y cosmovisión del
pueblo mapuche.
Y tercero, un compromiso con la paz. Nuestro Gobierno
reafirma su férreo compromiso con la defensa del Estado de
Derecho y con el combate, con todos los instrumentos que la
Ley nos otorga, contra la violencia y el terrorismo en la
Región de la Araucanía, que tanto daño ha causado, no sólo
a sus víctimas directas sino a toda la región.

II. Acuerdo Constitucional y de Fortalecimiento de las
Instituciones
Chilenas y chilenos,
Un pilar fundamental de nuestra Democracia es el respeto a
la Constitución, las leyes y el estado de derecho, en su forma
y en su espíritu. La separación y autonomía de los poderes
del Estado y el estricto respeto de las atribuciones que la
Constitución y las leyes les otorgan a cada uno de ellos, es
otro pilar esencial.
En los últimos tiempos estos pilares se han debilitado, lo que
constituye una grave amenaza para el futuro de nuestra
República, nuestra democracia, la paz y la sana convivencia
entre los chilenos.
Todos tenemos derecho a proponer cambios a nuestra
constitución y leyes, por los caminos que ellas establecen.
Pero todos debemos respetarlas, y muy especialmente las
autoridades que juramos o prometimos hacerlo siempre. Esta
no es una opción. Es una obligación propia de la vida en
democracia.
La historia de Chile nos ha mostrado una y otra vez las
dolorosas consecuencias del debilitamiento de las reglas
democráticas, del respeto y de la sana convivencia.
El Acuerdo de noviembre considera un Plebiscito para definir
los caminos que permitirán sustituir, modernizar o
perfeccionar nuestra Constitución.
Nuestro Gobierno tiene la responsabilidad de realizar un
Plebiscito el 25 de octubre que sea informado, seguro,

transparente y participativo, permitiendo que la voz de la
ciudadanía se exprese en forma libre y plena.
Todos debemos colaborar para que en este Plebiscito se
proteja la salud de las personas, la seguridad ciudadana y se
eviten contagios por coronavirus.
En los próximos meses nuestro país deberá enfrentar el
desafío de un intenso y extenso cronograma electoral, que
incluye hasta 8 elecciones: alcaldes, concejales, cores,
gobernadores regionales, delegados constituyentes, si así lo
resuelve el Plebiscito de octubre, diputados, senadores y
Presidente de la República.
En la Cuenta del año pasado nos comprometimos a impulsar
un conjunto de iniciativas para mejorar nuestra democracia y
fortalecer nuestras instituciones, muchas de las cuales ya
están implementadas o en pleno avance.
En relación a la Modernización del Congreso, ya se
encuentran aprobadas y vigentes las leyes que reducen las
dietas de los parlamentarios y los ingresos de funcionarios
públicos de naturaleza más política, y la que limita las
reelecciones de parlamentarios y alcaldes.
Aún está en trámite e impulsaremos con urgencia el proyecto
enviado por nuestro Gobierno que reduce el número de
parlamentarios.
Estamos también impulsando una agenda para modernizar y
perfeccionar instituciones republicanas tan importantes como
el Poder Judicial, el Ministerio Público, el Consejo de Defensa
del Estado y la Contraloría General de la República.

Prontamente enviaremos a este Congreso iniciativas legales
que se suman a las ya ingresadas y permitirán concretar
estas necesarias reformas para tener un mejor Estado al
servicio de las personas.
Tenemos el compromiso de seguir promoviendo la
innovación pública y modernización del Estado, para mejorar
la calidad de vida de las personas, la confianza en las
instituciones y la eficiencia del gasto fiscal. Por ello creamos
un mecanismo en que el Estado rinda cuentas en forma
personalizada y transparente a los ciudadanos sobre cómo
gasta los recursos públicos que financiamos con nuestros
impuestos.
La democracia se fundamenta en la libertad de sus
ciudadanos. Y la libertad exige responsabilidad. Estando a
pocas semanas del Plebiscito acordado debemos ejercer
esta libertad y responsabilidad con rigor, especialmente en
tiempos de crisis, que tienden a ser un caldo de cultivo para
el surgimiento del populismo.
El mundo entero está siendo amenazado por el populismo,
que plantea siempre el camino fácil, de los derechos sin
deberes, de los logros sin esfuerzo, el camino del progreso
sin trabajo, de la reivindicación de los derechos propios sin
respetar los derechos de los demás y de las promesas de
soluciones fáciles a problemas difíciles. Un camino que
descalifica y estigmatiza a los oponentes y reemplaza los
argumentos por las consignas, y el diálogo por las amenazas
y la violencia.
Sabemos que esos caminos, que se visten con atractivas
pero falsas promesas, sólo conducen al estancamiento, a la

pobreza y a la frustración de los pueblos. Debemos resistir
los cantos de sirenas que ofrecen atajos sin destino.
III. Acuerdo por la Justicia Social
Queridos Compatriotas:
El tercer Gran Acuerdo de noviembre fue por la Justicia
Social, para trabajar juntos una agenda de protección, que
veníamos impulsando desde comienzos de nuestro
Gobierno. La Justicia Social nos permitirá avanzar hacia un
Chile con mayor igualdad de oportunidades, con mayor
dignidad, con menos desigualdades y con menos abusos.
Esta agenda incluye:
1. Los Niños Primero
Chile está en deuda con sus niños, y muy especialmente con
aquellos cuyas vidas y bienestar fueron confiados al cuidado
del Estado.
Por estas razones nuestro Gobierno adoptó un compromiso
moral de poner a los niños primero en la fila.
Para cumplir este compromiso, hemos impulsado el
reemplazo del SENAME por dos nuevos y modernos
servicios: el Servicio de Protección a la Niñez y el Servicio de
Reinserción Social Juvenil. El SENAME no ha cumplido con la
tarea de cuidar a nuestros niños ni cautelar su dignidad. Por
eso estamos trabajando en reunificar a los niños con sus
familias y fortalecer el rol de las familias de acogida. Sólo
cuando estas opciones no sean posibles debemos recurrir a

la acción del Estado o de la Sociedad Civil, para lo cual
estamos transformando los Centros de Reparación en
hogares que reproduzcan lo mejor posible un ambiente
familiar.
Porque son las familias las que más quieren a sus hijos, las
que mejor conocen sus necesidades y potencialidades y las
que mejor pueden cumplir esta tarea. Tenemos la convicción
que son irremplazables en la misión de criar, cuidar, formar y
educar a sus hijos. En consecuencia, y no sólo por mandato
constitucional, nunca debemos olvidar ni debilitar el derecho
y deber preferente de los padres y madres en la formación y
educación de sus hijos. El Estado debe apoyarlos en esta
misión y proteger a los niños frente a vulneraciones a sus
derechos.
Además, nuestra misión como Gobierno es apoyar a los
padres y madres para que no tengan que elegir entre la
parentalidad y el trabajo. Para lograrlo, enviamos un Proyecto
de Ley que garantiza el derecho universal a la sala cuna para
todos los hijos de madres y padres trabajadores.
Este Proyecto complementa la extensión del post natal de 3
a 6 meses y la ampliación de su cobertura de una de cada
tres a todas las mujeres trabajadoras de Chile, que logramos
durante nuestro primer Gobierno. A esto se suma la recién
promulgada Ley de Crianza Protegida que otorga protección
laboral a las madres y padres de hijos menores de 7 años,
durante el Estado de Catástrofe.
Todos sabemos que es en la educación preescolar y a
temprana edad cuando es posible contribuir a emparejar la
cancha, corregir desigualdades de origen y dar un verdadero
paso adelante hacia una mayor igualdad de oportunidades.

Por ello hemos continuado la senda de gobiernos anteriores
en la ampliación y fortalecimiento de nuestro sistema de
educación preescolar enviando un Proyecto de Ley que
establece el kínder como nivel educacional gratuito y
obligatorio, elevando a 13 los años de escolaridad para todos
los niños y niñas de Chile.
La Reforma Constitucional que enviamos durante nuestro
primer Gobierno, y que estableció el kínder gratuito y
obligatorio, se aprobó en forma unánime en este Congreso.
El Proyecto de Ley que hace operativa esta Reforma también
se aprobó en forma unánime en la Cámara y por una
amplísima mayoría en el Senado. Y sin embargo hoy este
Proyecto enfrenta dificultades.
Pido respetuosamente a este Congreso apurar la aprobación
de estas leyes para hacer justicia a nuestros niños.
Lo dijo Gabriela Mistral: “A los niños nosotros no podemos
contestarles mañana, su nombre es hoy”.
Con estas iniciativas queremos acompañar y proteger a
nuestros niños desde sus primeros días de vida, que es
cuando más necesitan el amor y cercanía de sus padres y
cuando más necesitan el apoyo de la sociedad.
2. Plena igualdad de derechos y deberes de hombres y
mujeres, y tolerancia cero contra toda forma de
violencia o abuso contra las mujeres.
Queremos y estamos luchando por un Chile en que hombres
y mujeres tengamos los mismos derechos, deberes, dignidad
y oportunidades. Este es un mandato constitucional,

establecido en una Reforma impulsada por nuestro Gobierno,
y que lo asumimos como un compromiso moral.
Aún quedan en nuestro ordenamiento jurídico leyes
discriminatorias. Le pido al Congreso acelerar la aprobación
de los proyectos de ley que eliminan las discriminaciones en
materia de administración de la sociedad conyugal y el
injustificado plazo de 270 días para contraer segundas
nupcias. Así habremos, por fin, eliminado de nuestras leyes
toda discriminación contra la mujer.
Por otra parte, muchas madres no reciben las pensiones de
alimentos a las que tienen derecho y deben enfrentar solas la
crianza, formación y educación de sus hijos por
incumplimiento de los padres. De hecho, 4 de cada 5 padres
demandados no cumplen con esta obligación.
Para facilitar el pago de estas pensiones de alimentos, hoy
he enviado a este Congreso un proyecto de ley que permite
al Poder Judicial ordenar, en cualquier etapa del
procedimiento, la retención de todo o parte del retiro del 10%
de sus ahorros previsionales, para aquellas personas que
tengan deudas por pensiones alimentarias. Este Proyecto
facilita y acelera el cumplimiento de esta obligación, al
disponer que las AFP deberán notificar por vía electrónica o
carta certificada a los padres demandados. Este Proyecto
hace justicia a las madres y a los niños que han sufrido por
tanto tiempo este abandono.
Sin embargo, esta causa no se agota sólo en la vía legal. El
machismo y las discriminaciones culturales y sociales han
causado mucho daño, durante mucho tiempo, no sólo a las
mujeres sino a toda la sociedad.

Esta no es una lucha entre hombres y mujeres. Esta es una
lucha de hombres y mujeres por un Chile mejor para todos.
Debemos tomar consciencia que nuestro país requiere y
merece la valiosa y plena opinión, aporte y diversidad de
todos quienes componemos nuestra sociedad.
Los chilenos nos hemos vuelto a estremecer con recientes
casos de violencia y abuso contra las mujeres. La Ley
Gabriela, que promulgamos este año, es un importante
aporte para terminar con estos cobardes asesinatos o
femicidios. Estamos impulsando con urgencia todas las
medidas necesarias para lograrlo. Reafirmo nuestro total
compromiso con impulsar una cultura de tolerancia cero
contra toda forma de violencia y abuso contra las mujeres, y
muy especialmente, cuando sea de naturaleza sexual.
3. Migración
Chilenas y Chilenos:
Chile ha sido siempre un país abierto y acogedor con la
migración. Valoramos el aporte que los migrantes europeos,
del Medio Oriente, de América Latina y de otras latitudes han
hecho al desarrollo, social, cultural y económico de nuestro
país y a la diversidad de nuestra sociedad.
Para que Chile siga siendo un país abierto y acogedor, y no
repetir el desorden que existió en nuestra casa cuando se
permitió el ingreso de cientos de miles de extranjeros de
forma irregular; y para proteger los derechos de los migrantes
y refugiados, necesitamos una legislación migratoria
moderna y acorde con los más altos estándares

internacionales. Así garantizaremos una migración segura,
ordenada y regular, lo que ha constituido un compromiso de
nuestro Gobierno.
Una regla de oro en materia de migración es que todos
quienes quieran venir a vivir en nuestro país deben ingresar a
Chile respetando nuestras leyes.
Por estas razones, pido a este Congreso aprobar
prontamente la nueva Ley Migratoria que moderniza nuestra
legislación de Extranjería, que data de 1975 y que ya lleva
ocho años de discusión.
Ayer fue el Día Mundial contra la Trata de Personas y hoy he
enviado a este Congreso el Protocolo 29 de la Organización
Internacional del Trabajo, con el que Chile se compromete a
la erradicación del Trabajo Forzoso en nuestro país.
4. Tercera Edad
Chile ha sido un país ingrato con sus adultos mayores,
quienes merecen cosechar en esta etapa lo que sembraron
durante todas sus vidas. Hijos, nietos, familias, amor, amigos,
obras. Por eso nuestro Gobierno impulsa el programa Adulto
Mejor, para dignificar y mejorar su calidad de vida. Porque
han dejado de trabajar, pero no han dejado de vivir.
Para contribuir a esta tarea, rebajamos en un 50% la tarifa
del transporte público para los adultos mayores.
Sabemos que nuestro Sistema de Pensiones requiere una
reforma integral y estamos impulsándola.

Ya aprobamos la Reforma al Pilar Solidario, que aumentó en
hasta 50% las Pensiones Básicas Solidarias y los Aportes
Previsionales Solidarios a más de 1.6 millones de los adultos
mayores más vulnerables y necesitados de nuestro país.
Pero aún nos queda camino por recorrer y debemos cumplir
dos grandes tareas:
La primera, mejorar las Pensiones de más de 800 mil
jubilados, especialmente de clase media, mujeres y adultos
mayores no valentes, y de todos los futuros pensionados de
nuestro país.
La segunda, hacer una reforma estructural al Sistema de AFP,
introduciendo más competencia, más eficiencia,
transparencia, menores cobros y mayor participación de los
pensionados en la administración de sus propios ahorros
previsionales.
Para cumplir estas misiones el año pasado presentamos un
Proyecto de Ley, que ya fue aprobado por la Cámara de
Diputados y que estamos impulsando en el Senado, para
avanzar con urgencia y responsabilidad hacia una reforma
integral de nuestro sistema de pensiones.
Nuestro compromiso es con un Sistema de Pensiones Mixto,
que asegure pensiones dignas para todos los chilenos,
basado en un pilar contributivo, financiado con aportes y
ahorros de los trabajadores, ahorros que les pertenecen a los
trabajadores, y otro pilar solidario, financiado por el Estado y
las personas, para introducir solidaridad y mejorar las
pensiones de los grupos más vulnerables y de clase media
necesitada.

Para mejorar las pensiones de los chilenos debemos
aumentar con urgencia la base de los cotizantes y reducir las
lagunas previsionales. La crisis que vivimos ha desnudado
las consecuencias del trabajo informal y las irregularidades
de las cotizaciones. Por ello, debemos generar un
compromiso por formalizar nuestra fuerza laboral, como un
factor esencial para tener pensiones dignas para todos los
chilenos.
Convoco a las fuerzas políticas de este parlamento a lograr
un buen Acuerdo Previsional. Es la genuina voluntad de
nuestro Gobierno y es lo que merecen nuestros
compatriotas.
5. Mejor Salud
Si bien los indicadores de salud en Chile han mejorado, ésta
necesita cirugía mayor. Especialmente en materia de Acceso,
Cobertura y Financiamiento. Por estas razones, nuestro
Gobierno ingresó al Congreso dos Proyectos de Ley para
modernizar y mejorar, tanto la Salud Pública como la Salud
Privada.
Estos Proyectos de Ley crean un Plan de Salud Universal
garantizado para todos los ciudadanos y un Seguro
Catastrófico de Salud para fijar un techo al gasto de las
personas frente a enfermedades graves.
Estos proyectos también eliminan las preexistencias, para
asegurar la libre movilidad de las personas entre las distintas
Instituciones y terminar así con los llamados “pacientes

cautivos”, susceptible de sufrir abusos, y establece
coberturas mínimas y copagos máximos para los usuarios.
En esta línea, nuestro Gobierno ha apoyado la Ley del
Cáncer, y agradezco al Congreso su gran aporte.
También hemos desarrollado el Hospital Digital, para que,
aprovechando el potencial de las tecnologías de la
información, acerque y facilite en forma remota el acceso a la
salud, especialmente de los habitantes de lugares o comunas
más lejanas o aisladas.
En estos tiempos de Pandemia el Hospital Digital ha jugado
un rol esencial para descomprimir los Centros de Salud y la
Atención Primaria, y llegar a la ciudadanía con atención
médica, en campos tan importantes como la salud mental, a
través del programa Saludablemente.
Los principales responsables de nuestra salud somos
nosotros mismos. Sin embargo, en Chile tenemos malos
hábitos y no nos cuidamos como debemos. Estos malos
hábitos se transforman muchas veces en una fábrica de
enfermedades crónicas que a veces nos acompañan y hacen
sufrir toda la vida.
El Plan Elige Vivir Sano, que creamos durante nuestro primer
Gobierno, apunta a fomentar y fortalecer Una Cultura de Vida
Sana, con mejores hábitos de alimentación, más deporte,
más naturaleza y más familia. Igual como mente sana en
cuerpo sano, una vida más sana es una vida más feliz.

B.DESAFÍOS Y OPORTUNIDADES DEL FUTURO
Chilenas y chilenos,
Cuando el mundo y Chile logremos superar estas
emergencias, no será el fin de la historia. Debemos ser y
construir una mejor sociedad, concentrando nuestras
miradas y preocupaciones en los grandes desafíos y
oportunidades del futuro, entre los cuales quiero destacar.
I. El primer desafío es construir una sociedad más justa,
inclusiva y diversa, lo que significa fortalecer a nuestra
Clase Media, derrotar la pobreza, lograr una mayor
igualdad de oportunidades, garantizar la dignidad y la
plena igualdad de todos ante la ley. Esto también exige
reducir las desigualdades, no tolerar los abusos,
enriquecernos de la diversidad, y en forma muy
especial, del aporte de la historia, cultura, lengua y
cosmovisión de nuestros pueblos originarios.
II. El segundo desafío es mejorar nuestras ciudades y
barrios, y la calidad de vida de los ciudadanos.
Queremos que las familias tengan más oportunidades y
mejores servicios en las comunas donde viven.
Las sociedades son como sus ciudades, pueden ser
amables e integradoras, o frías y segregadoras. Nuestro
Gobierno, cree firmemente en lo primero.
Por ello estamos aumentando las áreas verdes y
parques para disminuir la desigualdad urbana y permitir
una mayor integración y esparcimiento. Por eso hemos

puesto en marcha la Política Nacional de Parques
Urbanos. Desde marzo del 2018 hemos entregado 20
parques en 11 regiones. A ellos se sumarán otros 17
parques que están en construcción y otros 12 en etapa
de diseño.
Con gran esfuerzo hemos recuperado 106 de las 118
estaciones del metro dañadas y destruidas el año
pasado. Y estamos en proceso de construcción de las
ampliaciones de las líneas 2 y 3, y en distintas etapas de
ingeniería, diseño o planificación de las líneas 4, 7, 8 y 9.
El objetivo es que más de la mitad de los usuarios
pueda caminar desde su casa o lugar de trabajo a una
estación de metro. También estamos modernizando el
sistema de transporte en las regiones de Chile.
El Estado y la revolución tecnológica pueden hacer una
gran diferencia para mejorar la calidad de la vida diaria y
cotidiana de las familias chilenas.
Por eso hemos y seguiremos impulsando un conjunto
de iniciativas que hacen más simple y fácil nuestras
vidas, como:
La creación de Servicios Públicos Digitales como Chile
Atiende, el Hospital Digital o la Comisaría Virtual, que
acercan el Estado a las personas. Hoy 8,3 millones de
personas tienen acceso a la Clave Única que les permite
interactuar con 212 instituciones. Esto significa que más
del 56% de los trámites con el Estado se puedan
realizar en forma digital desde el lugar que el usuario
escoja. Y llegaremos al 80% durante nuestro Gobierno.

También estamos avanzando en la modernización de las
notarías, para evitar trámites innecesarios, en la
portabilidad financiera, siguiendo el ejemplo de la
portabilidad numérica del teléfono, para que las
personas puedan elegir la mejor opción de
financiamiento, y en la modernización del Compín y el
Sistema de Licencias Médicas, para reducir los tiempos
de tramitación, y lograr que al 2021 el 100% de las
licencias médicas sean electrónicas.
III. El Tercer desafío es enfrentar el rápido y preocupante
envejecimiento de nuestra población, que envejece por
dos razones. Primero, porque vivimos más años y
tenemos que mejorar la calidad de esa vida extendida. Y
segundo, porque cada vez nacen menos niños. Como
dijo Teresa de Calcuta, los niños son como las estrellas,
siempre iluminan y nunca son demasiados.
IV. El Cuarto desafío es enfrentar el cambio climático y el
calentamiento global. En esta tarea la ciencia ha sido
categórica respecto a las catastróficas consecuencias
de mantener el curso actual y los ciudadanos nos
exigen rectificar el rumbo.
Nuestro Gobierno está totalmente comprometido con
esta causa que ha inspirado a millones de ciudadanos a
cuidar mejor nuestra naturaleza.
Estamos impulsando un plan para transformar a Chile
en un país Carbono Neutral, es decir con cero emisiones
netas antes del 2050. Este plan se basa en 4 pilares:

Primero: transformar nuestro sistema de transporte, hoy
basado en combustibles fósiles, en uno basado en
combustibles limpios y electro movilidad. A fin de este
año en la Región Metropolitana contaremos con 2.200
buses ecológicos, de los cuales 780 serán eléctricos y
1.400 con norma EURO6. Y al término de nuestro
Gobierno, de los 6.800 buses que componen la Red
Santiago, casi 5.000 serán buses ecológicos. Esta
modernización hacia una flota más moderna y ecológica
se está desarrollando en muchas regiones y llegará a
todo el país.
Segundo: descarbonizar nuestra matriz energética y
basarla en energías limpias y renovables, como la
energía del sol, viento, mareas y geotermia. Al año 2024,
más del 30% de nuestra capacidad de generación a
carbón habrá sido remplazada por energías limpias, lo
que significará más de 22.000 millones de dólares de
inversión.
Tercero: aumentar nuestra eficiencia energética en todos
los sectores. En las ciudades más contaminadas del sur
de Chile pondremos en marcha una tarifa eléctrica
especial y nuevas fuentes de energía, que permitirán
remplazar gradualmente la calefacción a leña y mejorar
así la calidad del medioambiente y de la vida de los
ciudadanos.
Y cuarto: potenciar nuestro esfuerzo de forestación y
reforestación, con un plan de 230.000 hectáreas en 10
años, privilegiando los bosques nativos.

Chile fue pobre en los combustibles fósiles del pasado.
Pero somos inmensamente ricos en las energías limpias
y renovables del futuro. Chile puede y debe
transformarse en una potencia mundial, especialmente
en el campo de la energía solar, del viento y la energía
del hidrógeno verde, que puede transformarse en un
sector exportador tan fuerte como la minería.
Por sus características y condiciones naturales Chile
puede comprometerse con un desarrollo verde,
sustentable y amistoso con la naturaleza, sin sacrificar
su potencial de crecimiento y desarrollo.
Otro de los efectos del cambio climático ha sido la
escasez del agua. No podemos permitir que esta
escasez impida seguir transformando a nuestro país en
una potencia agroalimentaria.
Hoy en Chile tenemos 1,2 millones de hectáreas bajo
riego, de las cuales sólo un tercio cuenta con riego
tecnificado. Entre las regiones de Atacama y Biobío se
vierten al mar más de 55 mil millones de m3 de agua al
año. Si lográramos aprovechar sólo un quinto de esa
agua podríamos duplicar nuestra superficie de riego.
Esto nos exige avanzar en la construcción de los 26
embalses ya priorizados, de los cuales Valle Hermoso en
Coquimbo y Chironta en Arica ya se inauguraron. Están
iniciados los Embalses de Punilla en Ñuble, Las Palmas
en Valparaíso y Canelillo en Coquimbo y dejaremos
licitado el Embalse Zapallar en Ñuble.

También estamos avanzando en la infiltración de
acuíferos naturales en las regiones Metropolitana,
Valparaíso y O’Higgins. Y están en construcción 12
nuevas plantas desalinizadoras de agua, que se
sumarán a las 23 que tenemos hoy.
Sin duda, consolidar la transformación de Chile en una
potencia agroalimentaria significará un poderoso
impulso al desarrollo de las regiones, a la creación de
empleos y a una mejoría sustancial en la calidad de vida
del mundo rural.
Chile ha optado por el desarrollo sustentable. Porque no
hay desarrollo sin sustentabilidad, ni hay sustentabilidad
sin desarrollo.
Además de estos cuatro importantes desafíos, tenemos
también enormes oportunidades:
La sociedad digital y la revolución tecnológica nos ofrecen
oportunidades sin límites para avanzar en derrotar la
pobreza, fortalecer a nuestra Clase Media, incrementar la
igualdad de oportunidades y alcanzar un desarrollo inclusivo
y sustentable.
El mundo digital y la revolución tecnológica han demostrado
ser generosos con los países que los abrazan, pero
indiferentes con los países que los ignoran o le dan la
espalda.
Quiero informar a todos mis compatriotas que mañana
iniciaremos el proceso para incorporar a Chile a la tecnología
5G. Ello nos permitirá ser pioneros en América Latina y dar

un gran salto adelante en la integración plena de Chile a la
Sociedad Digital. Significará una inversión estimada de 3.000
millones de dólares en los próximos 5 años y permitirá
multiplicar por 10 la velocidad de navegación y tendrá 100
veces más capacidad que las actuales redes 4G.
Además, esta tecnología 5G nos permitirá ingresar al mundo
del Internet de las Cosas y lograr insospechados avances en
materia de ciudades inteligentes, modernización del Estado,
telemedicina, producción y distribución de bienes y servicios.
Igualmente, estamos impulsando las carreteras digitales, a
través de la Fibra Óptica Nacional, la Fibra Óptica Austral y el
cable de Fibra Óptica que conectará a Chile y Sud América
con Asia y Oceanía. Todo esto tendrá un profundo y positivo
impacto en todas las áreas y en la calidad de nuestras vidas.
Todo eso nos exige apurar el tranco y hacer grandes
transformaciones en áreas tan importantes como la
educación de nuestros niños, niñas y jóvenes, y la
capacitación de nuestros trabajadores.
Debemos poner la calidad de la educación en el centro de
nuestras prioridades. Para ello debemos fortalecer un
sistema, en que tanto el Estado como la Sociedad Civil,
garanticen la calidad, equidad, y diversidad de los proyectos
educativos, y la libertad de los estudiantes o de sus padres
para elegir el mejor proyecto educacional.
También debemos mejorar la calidad y pertinencia de la
educación escolar y técnico profesional. La experiencia de
los Liceos Bicentenarios muestra los buenos resultados del
compromiso compartido de directores, profesores, padres,

apoderados y estudiantes con la calidad de la educación.
Este año nos acercaremos a los 300 Liceos Bicentenarios de
Excelencia en todas las regiones de nuestro país y
seguiremos creciendo.
También debemos invertir más y mejor en ciencia y
tecnología y realizar una profunda modernización de nuestro
Estado, para que sea un motor que empuje y no un lastre que
frene a la Sociedad Civil, y construir una sociedad mucho
más flexible para adaptarse a los cambios, que son la única
constante de los tiempos modernos. Y, por sobre todo,
impulsar y no ahogar la capacidad de crear, innovar y
emprender de todos nuestros compatriotas.
D.REFLEXIONES FINALES
Queridos compatriotas,
Estos últimos 9 meses han sido muy difíciles y exigentes para
todos y han sido también extraordinariamente difíciles y
exigentes para mí. Quiero agradecer con emoción a mi
familia, cuyo apoyo y cariño ha sido un verdadero baluarte, al
equipo de Gobierno, cuya lealtad y compromiso ha sido
fundamental, y a todos los chilenos por su coraje, solidaridad
y resiliencia para enfrentar estos difíciles tiempos.
Podemos tener diferencias, pero es mucho más lo que nos
une que lo que nos separa. Nos unen nuestro héroes y
símbolos patrios, nuestra cultura e historia, nuestras
tradiciones y costumbres, nuestra geografía y paisajes,

nuestra tierra y nuestra gente, y por sobre todo un futuro a
construir juntos.
Hoy tenemos que ser capaces de levantar la vista y mirar
más allá del horizonte, para impulsar estas urgentes y
necesarias reformas. No podemos dejarnos atrapar por
rencillas destructivas y conflictos permanentes, que nos
hacen perder el sentido de misión y la mirada de futuro.
Una casa dividida no puede prevalecer. Un país dividido no
puede avanzar. El rol del Gobierno y la oposición no es
enfrentarnos o intentar destruirnos mutuamente. Debemos
siempre estar abiertos y dispuestos a dialogar, colaborar y
construir acuerdos, respetando y apreciando nuestras
legítimas diferencias. Porque más allá de ellas, a todos nos
une un profundo amor por Chile y el compromiso de crear las
condiciones para que todos nuestros compatriotas puedan
desarrollar sus talentos, cumplir sus sueños, realizar sus
proyectos, y vivir una vida plena y feliz, junto a sus seres
queridos.
La historia de Chile nos ha enseñado que cada vez que
nuestro país no aprovecha sus oportunidades, se estanca,
descuida el crecimiento y pierde el sentido de misión
compartida.
La historia también nos ha enseñado una y mil veces que
cada vez que nos hemos dividido y enfrentado como
enemigos, hemos cosechado amargas derrotas y le hemos
causado graves daños a los más vulnerables de nuestra
sociedad. En cambio, cada vez que nos hemos unido detrás
de una causa noble hemos conquistado hermosas victorias.

Así conquistamos nuestra libertad e independencia. Así
recuperamos nuestra democracia. Así reconstruimos nuestro
país después del terremoto del 27F. Y así vamos a superar la
pandemia del coronavirus y la Recesión Mundial.
Toda generación tiene una misión a cumplir. La misión de
nuestra generación, además de enfrentar y superar estas
pandemias, es derrotar la pobreza, fortalecer nuestra Clase
Media, lograr una mayor igualdad de oportunidades, una
plena igualdad ante la ley, conquistar el desarrollo y construir
una patria libre, grande, buena y justa, que podamos legar
con orgullo a nuestros hijos, a nuestros nietos y a los que
vendrán, que si bien aún no conocemos sus nombres ni
rostros, los estamos esperando con los brazos abiertos para
que tomen la antorcha de la libertad y el amor por Chile.
Que Dios bendiga a Chile.
Que Dios bendiga a todos los chilenos.
Muchas gracias y muy buenas noches.

 

Cuando no hay Constitución ni Gobierno

Desde el 18 de Octubre en adelante, y sin que siquiera nos percatáramos, Chile perdió al Gobierno y a su Constitución. Para las últimas elecciones presidenciales elegimos, por amplia mayoría, un presidente de la República que defendería nuestra Constitución con todo lo que ello implica, todo lo escrito en sus artículos que han garantizado a lo largo de las décadas tener un país en orden, progresando y respetuoso de las libertades y las leyes.

Cuando votamos quienes le dimos un 55,5% de las preferencias a Sebastián Piñera, muchos lo hicimos a sabiendas que no es la persona más adecuada para administrar el país en todos sus aspectos, ya lo conocíamos de aquel primer periodo iniciado el 2010 y luego entregando el mando con una siniestra sonrisa nuevamente a Michelle Bachelet. Sin embargo, y tal como es ya conocido, se trataba del “mal menor”. La alternativa era un periodista de poca monta quien, además de tener como único mérito la exposición mediática para su llegada a la política, prometía destruir el país, apoyar un proceso constituyente y meter las manos a los bolsillos de quienes producen en el país, para entregárselo a quienes no producen.

Así las cosas ¿Qué alternativa teníamos aquel 17 de Diciembre de 2017 cuando acudimos a las urnas en segunda vuelta, salvo confiar en que Sebastián Piñera trabajaría para los chilenos, para esa amplia mayoría que respaldaba su regreso al poder?

Asumió su segundo mandato el 11 de Marzo de 2018, y a tan sólo 863 días ejerciendo como presidente de la República, somos testigos de la autoría del que es probablemente el peor Gobierno que ha tenido Chile en toda su historia republicana.

No solamente ha dejado de cumplir todas y cada una de sus promesas de campaña. Tampoco ha trabajado para entregarnos al finalizar su mandato, al menos el mismo país que le entregamos nosotros para administrar. Hoy vemos cómo en el Congreso, diputados y senadores pasan por encima de la Constitución que ellos y el propio mandatario juraron defender, y nadie en realidad la protege. Las comisiones de Constitución en ambas cámaras son utilizadas para torcer la propia Carta Magna. Y no se trata solamente de parlamentarios de izquierda, como podría esperarse, sino de representantes oficialistas. Sí, esos mismos que colocamos en esos escaños para ayudar al presidente a llevar al país por la buena senda, la de las libertades, la justicia, el respeto, los valores republicanos y, por sobre todo, la senda del progreso y el orden en un país que, a pesar de los enemigos internos que posee, venía en buen pie gracias a la propia Constitución y al respeto hacia las leyes.

Sebastián Piñera Echeñique ha sido el gestor de la demolición de Chile. Muchos pensarán que no lo es, que él ha sido una víctima de la izquierda y su permanente accionar contra la democracia en el país, principalmente desde el Congreso. Nada más alejado de la verdad. El presidente de la República tiene facultades constitucionales que permiten detener en seco a quienes intenten pasar por encima de la institucionalidad del país. Sin embargo éste presidente tomó un rumbo impensado: optó por el globalismo, probablemente cegado ante la confusión entre globalismo y globalización, y se ha dejado arrastrar por las corrientes de una maquiavélica conspiración de izquierda amparada bajo el disfraz de los “derechos humanos”, en todo el mundo.

Su amor por ir “a la moda” ha llevado al país entero hasta un punto que parece no tener retorno y de esta forma permitió que Chile se sometiera a todos los designios que organizaciones internacionales de izquierda como la ONU tenían preparados para nosotros, los chilenos. Permitió que una amplia minoría se transformara en la que dicta las nuevas leyes desde la calle, con violencia, pasando de una democracia a una emocracia (mandato por las emociones) o, peor aun a una oclocracia (Gobierno de las muchedumbres) y, colocándonos a todos al borde del precipicio institucional.

Finalmente terminamos siendo gobernados por alguien peor que el propio Alejandro Guillier, de quien conocíamos al menos sus intenciones. El engaño por parte de Sebastián Piñera ha sido de tal magnitud, que hoy va en picada en las encuestas y, probablemente llegará a los niveles históricos más bajos en esta medición. El problema para los chilenos es que esto a él no parece importarle, lo único que lo mantiene firme en su debilidad es la esperanza que al parecer tiene, de no ser juzgado por las instituciones internacionales de Derechos Humanos. A cambio, ha comprometido la paz, seguridad y libertad de todos los chilenos. Sobre todo de aquellos chilenos que lo colocaron en La Moneda.

¿Cómo le llamaría usted a esta actitud del mandatario?

 

 

Gobierno presenta “Plan de protección a la clase media”

Durante el domingo, el presidente de la República Sebastián Piñera junto a algunos de sus ministros presentó públicamente el Plan de Protección para la Clase Media.

Este plan, de acuerdo a lo señalado por el mandatario, se centra en cuatro pilares principales. El primero es la postergación del pago de créditos hipotecarios, acceso al crédito blando Covid-19, una extensión y ampliación al subsidio de arriendo y la extensión del plazo para la postulación al CAE.

A pesar de lo exiguo de las medidas anunciadas en el contexto del difícil momento que está viviendo la clase media en un escenario de falta de ingresos y fuerte endeudamiento, acompañado por la nula ayuda que este gran sector de la población recibe por parte del Estado que no toma en consideración que es este segmento el que aporta precisamente la mayor cantidad de recursos por medio de los impuestos, algunos políticos no dudaron en aplaudir estas medidas como a pesar de reconocer que no son suficientes para ayudar a solucionar la grave problemática de las familias.

Desde el PPDS, su presidente Heraldo Muñoz señaló que  ” ya era hora que el presidente escuchara el dolor de la clase media, que ha sido como la víctima silenciosa de esta crisis. Pero, efectivamente, yo creo que la solución no puede ser endeudar más a una clase media que ya está sobre endeudada. A mi juicio, la solución serían transferencias directas”.

Otros políticos de oposición y del oficialismo apuntaron el a misma dirección, coincidiendo todos en que no es posible continuar endeudando a la clase medio, e instando a desarrollar fórmulas que no signifiquen más endeudamiento para proporcionar soluciones reales.

Duras críticas a idea de perfeccionar procesos de admisibilidad en el Congreso

Durante el lunes, el presidente de la República, Sebastián Piñera, anunció la idea de convocar a un grupo de expertos para perfeccionar el proceso con que el Congreso determina la admisibilidad de las iniciativas.

Luego de hacerse pública esta iniciativa del mandatario, el presidente de la Cámara de Diputados, Diego Paulsen, reaccionó enviando durante la noche un comunicado en el que advierte que “como presidente de la Cámara de diputados quiero reafirmar que la única sede donde se debe discutir cualquier enmienda al proceso de declaración de admisibilidad de los proyectos de ley es el Congreso Nacional”.

En el mismo contexto señaló que “el Congreso Nacional es un poder independiente del Ejecutivo, cada Cámara tiene un procedimiento determinado para fijar la admisibilidad de cada proyecto de ley”, agregando que “nosotros desde que asumimos hemos implementado un trabajo con el equipo de la secretaría general con informes de inadmisiblidad y admisiblidad, para dar certezas incluso consultando a Constitucionalistas”.

No fue el único parlamentario que se mostró en desacuerdo con que fuese el Ejecutivo quien liderara la iniciativa que ya se encuentra en curso en la Cámara, que busca regular la admisibilidad de iniciativas que no se ajusten a la Constitución. Senadores como José Migule Insulza se declararon contrarios a la idea e incluso este último invitó irónicamente al Presidente a votar apruebo en el Plebiscito si quiere hacer cambios en el Congreso. Esto, obviamente, dejando ver la intención de este y otros parlamentarios por no realizar modificaciones constitucionales a pesar de las atribuciones que tienen para ello.

VIDEO | Av. Chile: Gracias Ministro Mañalich

La salida de Jaime Mañalich del Ministerio de Salud no pudo ser más inoportuna. La ciudadanía durante la noche del sábado le realizó un emotivo homenaje tocando bocinas, activando las alarmas de las casas y aplaudiendo desde los patios y balcones en diversas ciudades al hombre que dio todo de sí para ayudar a controlar los efectos de la pandemia en el país.

En nuestro programa Avenida Chile, Sebastián Cristi envía un mensaje desde La Vereda a Jaime Mañalich y, de paso al presidente de la República por esta pésima decisión que parece orientada a dar en el gusto una vez más a la izquierda en lugar de ocuparse por lo que realmente importa al país y a nosotros: los ciudadanos.

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Desconfianza: La tercera crisis que vive Chile

Por Enrique Romo

Hace algunos años, Francis Fukuyama escribió su libro titulado Trust, en que resumía, desde su punto de vista, lo que la confianza significaba para los países y las sociedades. En resumen, la confianza, y mejor aún las confianzas, son….TODO. Sin ella o ellas, no pasa nada, es como andar desnudo en las estepas con 25ºC bajo cero: no circula la sangre, se adormece la iniciativa, y el cerebro y órganos vitales dejan de funcionar.

En Chile hemos vivido desde hace tiempo en una situación de falta de confianza, agudizado desde el 18 de octubre del año pasado, en una insurrección donde lo que parecía buscarse era poner en cuestión absolutamente todo en la sociedad, bajando así la confianza en el país a cero o C, paralizando la actividad, la iniciativa e incitando al temor del otro a tal punto que no pudiera haber comunicación y menos negociación inteligente o creación de riqueza. La pandemia vino simplemente a empeorar esa situación de desconfianza, esta vez por ser otro, un posible “peligro letal” de contagio involuntario.

Un tal ambiente, se habría beneficiado con un movimiento de unidad y acuerdo, ayudando un tanto a recobrar un mínimo de confianza y a “descongelar” al país para empezar a trabajar más inteligentemente, pero desgraciadamente, a pesar de la pandemia, la estrategia de algunos sectores de seguir minando las confianzas y “quitando el calor vital” al cuerpo social, no ha disminuido. Por eso no nos debería extrañar ver un pronóstico oscuro y enredado que hace perder las esperanzas a una población vapuleada por los eventos de meses y una economía a la baja producto de políticas inadecuadas de gobiernos anteriores.

La cura para ese mal está en liderazgos efectivos que, en tales circunstancias son vitales en crear un “foco de energía” que haga que los bordes de ese foco inundados de desconfianza, violencia y caos se desdibujen y disminuyan su nefasta influencia lo suficiente para no entorpecer una gestión eficaz hacia un futuro económico más robusto y dinámico.

EEUU, sorpresivamente para algunos, se ha visto afectado por una onda temporal de violencia y destrucción muy parecida a la violencia insurreccional, quizás más enraizada, de Chile. Sufriendo el mismo asedio del virus y también experimentando el mismo nivel de odiosidad de una oposición ultra negativa (nunca ha reconocido una sola cosa buena de la administración) , malevolente (trato de deshabilitar al presidente con mentiras y falsas acusaciones de colusión con Rusia) y caustica (demuestra su odio hacia lo que el presidente valora: la familia, la libertad, la propiedad privada, la Constitución), EEUU parecía condenado a una situación pantanosa como la de Chile que amenazaba su futuro. Sin embargo, la realidad resulta ser muy distinta. EEUU ve hoy con entusiasmo la recuperación del impulso creador en los números de su bolsa y niveles de empleo, no solo sorteando con éxito la pandemia y las vitriólicas críticas de su manejo, sino también superando la negatividad y los impedimentos reales e inventados para una mejor sociedad que la oposición trata de imponer.

Fuera de las diferencias obvias en el nivel de desarrollo de ambos países y del poderío económico de EEUU que Chile simplemente no posee, hay un elemento, sin embargo, que si es esencial entender y que hace la diferencia en la circunstancia de ambos países ante el futuro y la prosperidad. Ese elemento es la capacidad del liderazgo en mantener un foco de energía tal que sea capaz de desdibujar la negatividad de la oposición, la destrucción y nihilismo de los violentistas y los lastres de la epidemia; y siga proyectando un optimismo sin límites y una promesa de despejar la pista para el despegue económico con todos los beneficios de empleo y mayor prosperidad que recaigan en la población afectada tanto por la destrucción y violencia de sus fuentes de ingreso por una parte, y la pandemia, con la paralización e imposibilidad de generarlos.

Esto debería poder reconocerse en nuestro medio: Piñera comenzó su campaña con la idea de un futuro mejor; implicando que la economía seria la marea ascendente que elevaría todas las embarcaciones, repartiendo oportunidades y prosperidad. Para el presidente Trump este tema ha sido constante y presente en todos sus discursos a pesar del sesgo contrario de la prensa, el odio hacia su persona de vastos sectores de la sociedad, y la colusión de sectores de la burocracia y sistema de seguridad para desbaratar su administración. La diferencia hoy es que Piñera -que ha sufrido males similares- en su liderazgo debilitado, abandono ese foco de promesa de prosperidad y no uso la administración para facilitar el desarrollo económico. Mas aun, permitió que las amenazas de violencia e insurrección le quitaran el foco de energía necesario para el progreso económico, reemplazándolo por un mensaje basado en políticas de redistribución y parches a muchas deficientes situaciones como la de las pensiones; y abandono la defensa de las instituciones como fuera el caso de comprometerse (a modo de salvavidas) a una consulta sobre una posible nueva constitución.

Trump, al contrario, nunca cedió ante la insurrección. No se dejó intimidar. No dejo que le quitaran el foco de energía, plantándose firme ante gobernadores y alcaldes de circunscripciones progresistas, exigiendo poner fin a la insurrección, llamándola por su nombre, contrario a lo que hiciera Piñera que categorizara lo que ocurría a fines del 2019, como un descontento social legítimo. Trump también coopero a fondo con los gobernadores progresistas de Nueva York, Nueva Jersey y California, en proveer los materiales necesarios para el manejo de la pandemia y que estos últimos y la administración federal anterior, habían olvidado de procurar. En esto último Pinera no ha fallado y ha sido eficaz, pero si ha evitado hablar de la violencia delictual aun presente, intimidado tal vez por la amenaza de usar la mañosa interpretación de los DDHH en su contra.

Hoy, y a pesar de la pandemia y la violencia destructiva se observa un “estallido” de optimismo en EEUU y sus mercados apuntan a una recuperación clara y cierta, con promesas de un repunte que incluso pudiera superar la prosperidad que existía antes de la pandemia. Trump toma la bandera y sigue animando a las personas a creer en América y a hacerla grande de nuevo. En ningún momento pierde el foco de energía y aun en los peores momentos, ha mantenido la grandeza de su país, de su sistema (perfectible, sin duda) y la confianza en un futuro prometedor para todos.

Piñera por su parte, ha logrado ganar puntos de aprobación en los sondeos, en parte por su adecuada gestión de la crisis sanitaria, pero aun no es capaz de recuperar la bandera de la promesa económica para reponer el foco de energía que desdibuje la negatividad y vitriolo de sus opositores. No ha utilizado la comparación favorable de Chile con relación a sus vecinos, en donde se podría sugerir la grandeza de su sistema (sin duda, perfectible) tanto institucional como económico, y que sirviera para contagiar a la asustada clase media de un orgullo nacional y de un optimismo necesarios que no estén solo basados en promesas vacías. Piñera ha jugado como la selección de antaño, a la defensiva, conformándose con empates, a sabiendas que así no se gana.

Ante tal vacío de liderazgo necesario para la reanimación del país en lo social y principalmente en lo económico, la sociedad en general debe auto inyectarse ese entusiasmo, adoptando el foco de energía que ayude a ver lo posible y no solo dificultades infranqueables. Piñera no parece tener en su persona ese liderazgo ardiente de un Lord Byron en la lucha contra “el turco” para liberal el mundo clásico del yugo Otomano, pero debe encontrarlo en alguna parte. Debe recobrar su fe en el sistema de libre empresa, el único capaz de sacar al país de su letargo y decadencia. Debe diseñar las reformas necesarias, pero no destructivas de lo positivo logrado hasta ahora. Pero lo más importante debe persuadir a la clase media de invertir sus talentos para la creación de riqueza y esmerarse en salir adelante creando la prosperidad perdida, en parte. Pero a la vez, Pinera debe indicar el camino de la organización espontanea de la clase media comprometiéndola a una labor de acudir en ayuda de los más afectados por “las crisis”, haciéndoles ver que no están solos, que el estado no es necesario cuando la gente se entre ayuda. Es el caso de la Fundación Los Lagos en Acción, que representa un esfuerzo enfocado de ayudar y desarrollar de un grupo de individuos interesados en hacer del país algo grande y bueno. Estas soluciones pasan por la articulación de las poblaciones locales en cada región en organizaciones espontaneas (que ya parecen estar operando en varias regiones) que logren poner el foco de energía al centro de sus vidas y desdibujen el mal y la violencia descerebrada que ven a su alrededor y que algunos ya consideran como crónica. Es ese el liderazgo necesario para conseguir ese foco de energía para la creatividad y la creación de un futuro prometedor, donde nunca se pierda la idea que la confianza es el mayor bien que una sociedad pueda darse a si misma si no se descuida y deja que al caos y la mentira se apropien de la misma.

Desbordes prefiere el asistencialismo al empleo

El presidente de Renovación Nacional, Mario Desbordes, manifestó esta tarde que le “sorprende la generosidad que hay para abrir la billetera, completamente abierta, para ir en ayuda de grandes empresas, y que no esté la misma lógica, o al menos la disposición a estudiar fórmulas para ayudar a miles de chilenos“, evidenciando que prefiere la ayuda directa en forma asistencial con los fondos cada vez más escasos en la billetera fiscal, que ayudar a que las empresas se mantengan a flote para sustentar los empleos en Chile.

El planteamiento del político evidencia su desconexión con la realidad, ya que a la ciudadanía le da a entender que no comprende que los impuestos necesarios para asistir a los sectores más vulnerables provienen de la tributación de las empresas y, que son estas las que deben mantenerse en pie para poder seguir pagando los sueldos que requieren las personas para, por medio de un ingreso digno y no de bonos, sustentar a sus familias.

La evidente molestia del timonel de RN nació a raíz de otro problema, generado por él mismo, a partir de las declaraciones Ignacio Briones, Ministro de Hacienda, quien descartó incluir su propuesta de condonación de las deudas CAE en el llamado “Acuerdo Nacional”. Al respecto Desbordes declaró además que “no es el ministro el que define qué se discute o no, es la mesa de trabajo, porque si se conversa lo que el ministro quiere discutir y va a quedar fuera lo que no le parece, entonces para qué hacemos una mesa de trabajo”.

En sus declaraciones, Mario Desbordes evidencia un gran disgusto en torno al Acuerdo Nacional convocado por el presidente Sebastián Piñera, y no entender absolutamente nada de qué se trata este acuerdo ni menos los objetivos que busca. Mientras el Gobierno invitó a participar a esta mesa a todos los partidos y políticos para encontrar las mejores vías para superar la crisis sanitaria y económica en torno al Covid-19, el Partido Comunista y otros de izquierda vieron esta oportunidad como una mesa de negociación para trocar condiciones a cambio de acuerdos.

Sin embargo Desbordes, quien pertenece -de acuerdo a lo que el declara- al oficialismo, también ha querido imponer condiciones propias de los políticos más populistas para recién sentarse a conversar acerca de cómo resolver materias que son urgentes para los ciudadanos, las pequeñas, medianas y grandes empresas con el objetivo de mantener el empleo y así asegurar los ingresos que requieren las familias y personas en el país, además de las siguientes medidas que ayuden a enfrentar la crisis sanitaria.

El planteamiento del presidente de Renovación Nacional no fue bien recibido por el Gobierno ni por los demás partidos oficialistas. El único que apoyó la propuesta del díscolo oficialista fue Giorgio Jackson de Revolución Democrática.

Gobierno presenta plan para luchar contra la delincuencia

En una intervención pública esta mañana, el presidente Sebastián Piñera anunció que se encuentra listo para comenzar su funcionamiento el nuevo plan para la lucha contra la delincuencia, basado en tres pilares principales: modernizar a las policías, aprobar en el Congreso proyectos de Ley fundamentales para mejorar la eficacia del sistema en la lucha contra la delincuencia, y establecer acciones anti delincuencia.

Todas estas medidas fueron comprometidas hace un año “y hoy queremos rendir cuenta, porque hay tiempos para prometer y tiempos para cumplir”, señaló el mandatario.

De este modo se refirió al momento para dar cuenta de lo anunciado el año pasado en lo referido al plan “Calle Segura”. En este sentido se refirió a la aplicación Auto Seguro, que se encuentra en plena marcha ya, que incluye la interacción con pórticos lectores de patentes y cámaras corporales. La aplicación Auto Seguro mantiene un registro único y en línea que contiene los datos de todos los vehículos robados en todo el territorio nacional. De este modo, la información que antes se encontraba dispersa en muchas bases de datos, ahora se encuentra disponible al instante en una sola que es consultada por todas las policías.

Además esta información está disponible para los fiscales, los jueces y, más importante aún, para los propios ciudadanos que podrán ahora consultar esta base de datos antes de comprar un vehículo para ver si éste tiene encargo por robo, evitando de este modo numerosos fraudes que ocurren en el mercado de la compra venta de automóviles. Además las personas podrán realizar consultas para ver los datos de cualquier vehículo que les parezca sospechoso, estacionado o rondando en un barrio.

Esta medida permitirá que la búsqueda de vehículos robados pueda hacerse en tiempo mucho más rápido que antes, ya que al encontrarse ene línea la base de datos, aumenta enormemente la eficacia de las policías al momento de consultar por un vehículo sospechoso.

La plataforma es de libre acceso y se encuentra disponible en el sitio web www.autoseguro.gob.cl.

El presidente informó que además se han instalado 45 pórticos lectores de patentes repartidos en lugares estratégicos, lo que permite revisar en tiempo real el recorrido de un vehículo robado y con esa información cerrar las rutas de fuga que utilizan los delincuentes.

En otro aspecto, indicó que la función de Carabineros se ve reforzada gracias a la instalación de 300 nuevas cámaras corporales, que completan un total de 960 dispositivos de este tipo desde que se inició el programa. Estas cámaras permiten identificar mejor a los delincuentes, además de funcionar como elemento disuasivo. Además, permite a Carabineros contar con una herramienta de mayor transparencia, ya que su procedimiento quedará registrado gracias a estas cámaras.

Sebastián Piñera agregó que Carabineros podrá utilizar estas grabaciones como elemento de prueba contra quienes los ataquen o agredan, lo que permitirá condenar con pruebas contundentes e irrefutables a delincuentes y agresores.

Estas cámaras serán portadas por Carabineros, quienes no tiene acceso a las grabaciones ya que estas quedan de forma instantánea registradas en la nube. De este modo nadie podrá acusar a la policía de manipulación de los datos.

Para finalizar, señaló que “estas medidas van a ser de gran ayuda en la lucha contra la delincuencia”.

FARC invadiendo el sur chileno | Columna de Sebastián Cristi

Columna de Sebastián Cristi

Cuando recibí en mi WhatsApp el comunicado de una organización terrorista autodenominada “Resistencia Territorial Mapuche Lofche Malleco Purén Nahuelbuta” anunciando que se han tomado el territorio del sur al que llaman “territorio mapuche”, pensé que se trataba de otra amenaza al vuelo más de un grupo de guerrilleros drogadictos armados como los de siempre que, aunque amateurs, no dejan de ser peligrosos.

Sin embargo al leer con detención el texto que tanto se esmeraron en redactar, me di cuenta que esta vez ya no es la acostumbrada amenaza acompañada de algunos atentados. Hace un par de semanas balearon la casa de un agricultor, hace unos días repitieron la acción, por suerte sin víctimas que lamentar. Han detenido camiones y buses de pasajeros para incendiarlos en plena 5 Sur. Hoy, llaman al resto de los chilenos “imperialistas”, y anuncian que han recuperado  los terrenos donde se encuentran las empresas forestales aduciendo objetivos ambientalistas.

Al mismo tiempo señalan que se han desplegado por toda la cordillera Nahuelbuta para recuperarla y protegerla de los imperialistas que “lucran con la lucha de nuestro pueblo donde instalan centros turísticos para usar el nombre de los mapuches”.

Llaman además a todas las comunidades a unirse en esta “lucha”, indicando que “que no descansaremos hasta liberar nuestra nación Mapuche, apoyando los procesos de reivindicación y recuperaciones de tierras, tanto como el control territorial de las comunidades de nuestro pueblo Mapuche” e instando a los “órganos de resistencia” a la lucha por el control territorial “luchando contra este Gobierno genocida” sin permitir descansar a “los invasores de nuestros territorios y recursos”.

Imágenes enviadas por los propios terroristas

Parece una amenaza más, pero el aumento de la violencia que comenzó hace unas semanas con la detonación de una camioneta cargada de explosivos y siguió con diversos ataques, cortes de rutas, disparos a quienes se acercaran a algunas localidades y, ataques con armas de fuego a agricultores en sus propias casas, demuestra que esta vez ya no es una simple amenaza que se puede dejar pasar de largo con una declaración complaciente del tipo “nos querellaremos contra quienes resulten responsables”.

Aquí el problema no son los guerrilleros instalados quienes, a juzgar por las vestimentas no son chilenos sino colombianos de las Farc o terroristas chilenos adiestrados por ellos. El problema es el Gobierno, temeroso y dubitativo.

Al igual que lo que sucedió hace 7 meses, a partir del 18 de Octubre de 2019, los problemas graves para el país comienzan cuando el Gobierno permite que se inicien los actos violentos que atentan contra la libertad de quienes no los ejercen. En el caso del estallido de violencia, bastaba con aplicar la Ley y detener desde el primer día a todo aquel que participara en saqueos, incendios y ataques contra la propiedad privada, pública y a las fuerzas de orden. Pero no se hizo, se prefirió la vía del “diálogo” y los acuerdos por la paz aun sabiendo que estos jamás se cumplirían porque jamás se debe transar con delincuentes y lumpen. No importa si ese lumpen está en las calles o en el Congreso, en ninguno de los casos se debe transar con quienes han demostrado les importa nada el país, la libertad ni los derechos fundamentales del resto de los chilenos.

Los resultados de ese instinto maternal del Gobierno hacia la izquierda violenta ya todos los conocemos. El país perdió millones de dólares que hoy serían muy bienvenidos para enfrentar las dos crisis que se viven hoy: la sanitaria y la económica.

Hoy, aparecen terroristas declarados en el sur de Chile, y no me cabe duda que el Gobierno actuará de igual forma. Los terroristas lo saben, ya le tomaron el pulso a Sebastián Piñera y a un ministro del Interior familiarmente ligado con la causa mapuche. La diferencia es que a estos guerrilleros no les importa el Covid-19 y ya han comenzado a actuar con atentados contra bienes y personas. Parecen estar bien armados de acuerdo a las fotografías que ellos mismos envían y tampoco les importa asesinar a otros chilenos porque nos consideran invasores. Curioso porque la mayoría de esos terroristas ni siquiera son mapuches. Algunos de ellos, de hecho, son extranjeros provenientes de Francia y otros países europeos, además de cubanos y colombianos enquistados en los campamentos en los que producen droga por toneladas, actividad a la que nadie le ha puesto coto.

El Gobierno debe actuar esta vez, o veremos un Chile cortado en dos. La Constitución que Sebastián Piñera juró defender al momento de su nombramiento lo obliga a detener a estos terroristas, y eso debe hacerse utilizando la fuerza que sólo las FFAA podrán desplegar para terminar de una vez de forma contundente con el terrorismo en el sur de Chile. Ya no es tiempo de negociaciones ni de guiños a políticos de izquierda y delincuentes que no temen asesinar compatriotas para quedarse con lo que no es suyo. Se han entregado miles de hectáreas a las comunidades mapuche, pero estos grupos de asesinos no buscan reivindicar el territorio como dicen, sino apoderarse de un trozo de Chile para continuar con la producción y exportación de drogas sin que las fuerzas de orden puedan siquiera acercarse a los lugares de cultivo y producción.

Si Sebastián Piñera esta vez no actúa con toda la fuerza que le permiten nuestras leyes, él será el único responsable de la expansión del terrorismo en Chile y del secuestro de todas las libertades garantizadas en nuestra Constitución para la gente que vive y trabaja en esas zonas. Y la historia así lo recordará.

Sebastián Cristi

Cadem: Presidente alcanza 27%, el mejor registro desde Octubre

El presidente Sebastián Piñera subió tres puntos respecto del sondeo de la semana pasada, en el nivel de aprobación ciudadana, quedando en esta oportunidad con un 27% de aprobación a la gestión de acuerdo a los resultados proporcionados por la última encuesta Cadem entregados durante la noche del domingo.

Este registro corresponde al mejor desde que se iniciara la revuelta de violencia el 18 de Octubre de 2019, alcanzando una desaprobación del 63%, aunque existe una mejora en la imagen del mandatario con un 59% de apoyo de parte de aquellos que se definen “de derecha”.

El 36% de los encuestados aprueba la forma en que el Ejecutivo ha enfrentado la pandemia, mientras un 76% de ellos reveló estar “mucho o bastante” preocupados por el riesgo de contraer el virus.

Cuando se pregunta cuál es el motivo del aumento de los contagios, el 58% responde que se debe a la falta de responsabilidad por parte de la ciudadanía que no respeta las medidas emanadas del Minsal, mientras un 38% culpa al Gobierno por el llamado a la “nueva normalidad”.

En cuanto a la entrega de cajas con alimentos a los sectores más vulnerables de la población, 88% se declara conforme con la medida.

Al consultarse por las manifestaciones y protestas contra las autoridades en medio de la crisis sanitaria, 80% señala que no está de acuerdo con las manifestaciones.

Dentro de los ministros de Estado, el mejor evaluado sigue siendo Sebastián Sichel con un 50% de aprobación,  seguidos por el ministro de Salud, Jaime Mañalich, quien presenta un 32% de respaldo.

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