Peter Thiel, presidente del directorio de Palantir, estuvo en Chile y fue visto reunido con Johannes Kaiser. La pregunta no es sólo política: es tecnológica, institucional y profundamente ciudadana.
Palantir no es una empresa tecnológica cualquiera. Sus plataformas se usan en defensa, inteligencia, seguridad, migración, salud pública, logística crítica e inteligencia artificial aplicada a decisiones operativas del Estado. Su promesa es eficiencia, orden, integración de datos y capacidad de respuesta. Pero detrás de esa promesa aparece una discusión mucho más profunda: soberanía de datos, vigilancia, dependencia tecnológica, control ciudadano y poder político.