El Presidente José Antonio Kast entregó este martes sus primeras declaraciones luego de concretar el primer cambio de gabinete de su administración, a poco más de dos meses de haber asumido en La Moneda y a menos de dos semanas de su primera Cuenta Pública ante el Congreso Nacional.
Durante la ceremonia realizada en el Palacio de La Moneda, el Mandatario reconoció que la decisión no estaba contemplada en sus planes iniciales, pero sostuvo que respondió a la necesidad de ajustar el equipo de Gobierno frente a la urgencia de las tareas pendientes.
“No esperaba hacer este cambio de gabinete. No era lo que tenía pensado para esta etapa de gobierno”, afirmó Kast, para luego agregar que resolvió avanzar en esta modificación “en base al sentido de urgencia que hoy tiene nuestro país, y la necesidad de responder a las tareas que Chile nos encomendó”.
El ajuste ministerial implicó la salida de Mara Sedini de la Secretaría General de Gobierno y de Trinidad Steinert del Ministerio de Seguridad Pública, ambas figuras que habían formado parte del gabinete desde el inicio de la administración, el pasado 11 de marzo.
En reemplazo de Sedini asumió Claudio Alvarado, quien mantendrá además su rol en el Ministerio del Interior, quedando como biministro. En tanto, la cartera de Seguridad será encabezada por Martín Arrau, quien deja Obras Públicas para asumir una de las áreas más sensibles de la agenda gubernamental.
Como parte del mismo reordenamiento, el ministro de Transportes, Luis De Grange, quedará también a cargo del Ministerio de Obras Públicas.
En sus palabras, Kast dedicó un reconocimiento especial a Trinidad Steinert, destacando que le correspondió asumir “uno de los desafíos más complejos y más urgentes” del país: recuperar la tranquilidad de las familias y reforzar la autoridad del Estado frente al crimen organizado, el narcotráfico y la violencia.
“A Trinidad le tocó asumir, en estos primeros meses de gobierno, uno de los desafíos más complejos y más urgentes que tiene nuestra patria: devolverle la tranquilidad a las familias y la autoridad al Estado”, sostuvo el Presidente.
El cambio de gabinete se produce en un momento político especialmente relevante para el Ejecutivo. La administración Kast se prepara para su primera Cuenta Pública, fijada para el 1 de junio de 2026, mientras enfrenta presiones por mejorar la coordinación política, fortalecer su despliegue comunicacional y avanzar en prioridades legislativas como la agenda de reconstrucción y seguridad.
La decisión marca además un giro respecto de lo expresado por el propio Presidente el 30 de abril, cuando descartó modificaciones en su equipo ministerial y aseguró que contaba con “un gran equipo de ministros”. Menos de tres semanas después, La Moneda optó por realizar un ajuste temprano en áreas estratégicas del Gobierno.
Con este movimiento, Kast busca abrir una nueva etapa en su administración, reforzando el control político del gabinete y enviando una señal de reacción frente a las dificultades observadas durante el período de instalación del Gobierno.