Un boliche llamado Chile – Columna de Osvaldo Rivera

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Para la lógica política resulta imposible de comprender el proceso de la crisis socio-económica generada entre el gobierno y el congreso.

Para nadie es un misterio que producto de la violencia desatada a partir del fatídico octubre 2019 donde  miles de fuentes de trabajo fueron destruidas y donde enormes cifras de recursos se emplearon para reconstruir los servicios públicos destruidos y donde todo lo anterior se agravó por la crisis sanitaria ha  llevado al gobierno a implementar un plan de ayudas económicas, reconocidas internacionalmente como el país que lidera en el continente  los mecanismos económicos y sociales para solucionar en parte el duro momento que atraviesa la gran mayoría de la población. ¡Esto hay que reconocerlo!

Sin embargo todas estas medidas han sido insuficientes y en algunos casos tardías.

Sin duda que todo el análisis serio de esta situación no puede desconocer la responsabilidad que le cabe a la clase política dirigente nacional, tanto gobernante como opositora.

Estamos frente a la peor clase política de nuestra historia. Donde la capacidad intelectual de cada uno de los miembros de este juego político la cruza un común denominador: la ignorancia.

Al ser este componente el principal ingrediente de la crisis, esta se ha tornado enormemente peligrosa. Por lógica la ignorancia no puede traer otro beneficio que la inestabilidad.

Esta condición trae aparejada, soberbia, intransigencia, mezquindad, oportunismo, intolerancia, ambición, destrucción.

El resultado es un país dividido en diferentes partes pero ninguna de ellas mejor que la otra.

Cada parte saca las cuentas de su mejor opción. Algunos indiferentes creen que el problema es de otros y siguen viviendo en el mercado de las variedades. Es quizás el grupo más característico de la indolencia social. Ahí están los que sacaron los 10% respectivos sin necesitarlos y optaron por ahorrarlos en otros mecanismos, inyectándole al mercado financiero parte de los 37 mil millones de dólares del fondo de ahorro de capitalización individual, uno de los pilares fundamentales de nuestra economía e importante factor de credibilidad y respaldo internacional.

Otro grupo, con dichos retiros arregló su bienestar material adquiriendo bienes no precisamente de primera necesidad, subiendo tanto la venta de televisores y electro domésticos como la de automóviles .

Otro grupo optó por algo tremendamente importante para solucionar la crisis país que vivimos: aumentaron las cirugías estéticas.

El menor porcentaje lo empleó para sostener su Pyme o al menos para sobrevivir.

En el fondo consiguieron, con esa impresionante cifra de millones de dólares, aumentar el circulante, apoyar a las empresas financieras y al comercio de suntuarios, sin darse cuenta de su propio futuro empobrecimiento. ¿Pero que importa vivir de la caridad futura si se tiene la nariz respingada o nalgas y pechugas acomodadas?

¡Viva la libertad! gritarán otros sin darse cuenta que el precio de ella cruza por el orden y la responsabilidad. No hay libertad posible si como resultado de la irresponsabilidad social y política se hipoteca el futuro personal y colectivo condenando a un país entero a vivir sin esperanza.

Sin duda que la clase política ha llevado el pandero. Desde las diatribas emplumadas haciendo la fuerza para destruir las AFP -que demostraron con crecer ser eficientes y tener los recursos a buen recaudo- a los proyectos presentados por el exclusivo tironeo de cálculos electorales.

La oposición saca ventaja de la ignorancia propia y ajena e intenta dar un golpe blanco al ejecutivo incitando a las masas a un nuevo estallido de violencia.

Por su parte el gobierno carente de empatía administra la crisis con vocación de boliche; le falta el puro letrero “Hoy no se fía, mañana tampoco”

Creyendo ser tecnócratas serios por estar rodeados de mocosos que jamás han tenido calle y ajenos a la realidad, como dicen algunos aprendices de caudillos, durante estos tres años de gobierno han administrado con una soberbia e imprudencia aterradora. Han desestimado el valor de la experiencia, han renunciado a un proyecto de futuro, han engañado a un país completo y solo han demostrado ser de un servilismo abrumador a los dictados de un equivocado, soberbio y testarudo presidente. Su legado será patético entre otras cosas porque:

Abandonó a sus electores para hacerle permanentes guiños a la izquierda, gobernando con el proyecto de su contendor.

Desarmó a la centro derecha llegando al 6 % de apoyo ciudadano.

Nunca sinceró y dio cuenta pública de los desaciertos y errores del gobierno de Bachelet, haciéndolos suyos.

Abandonó la región de la Araucanía a su suerte

Abandonó al país luego de los sucesos de octubre, dejando que el desorden la violencia y el terrorismo campearan.

Debilitó severamente a carabineros, siguiendo con el plan Bachelet, dejando al lumpen a cargo del orden.

Entrego la Constitución por Paz, en un fraude político sin precedentes.

Abrió una puerta al Banco Central, debilitándolo peligrosamente a futuro.

Debilitó el sistema de capitalización individual (AFP)

Creo impuesto al trabajo (6%)

El peor déficit fiscal de la historia con una deuda per cápita impresionante.

Hipotecó la soberanía nacional a los dictados de la ONU y se sometió a las normas de la OMS, haciendo vivir al país bajo el yugo de una dictadura sanitaria espantosa.

Una gestión en relaciones exteriores deplorable.

Sacrificó colaboradores valiosos por carecer de la característica mejor evaluada “Yes man”

A pesar de lo anterior el último proyecto presentado por el ejecutivo, sin duda es mejor. Al menos se habla de un mecanismo de recuperación del ahorro perdido, pero ya tiene el portonazo del congreso. La cartera y el vehículo lo tenemos nosotros y nos arrancamos con ellos, parecieran decir los “HONORABLES”  Y ahí estamos, sin que nadie ponga orden para lo que verdaderamente importa, que es que el boliche llamado Chile no cierre por insalubre.

Al cierre de esta columna veo las informaciones de última hora y me entero que en el Tribunal Constitucional, el  bastión más importante  de la institucionalidad, se había  “parado el macho a orinar ”

O sea, todos contra uno

Osvaldo Rivera Riffo
Presidente Fundación Voz Nacional

Fuente: https://www.elpaisonline.cl/columnas-new/osvaldo-rivera-riffo/2221-un-boliche-llamado-chile

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