Diputado Marcelo Díaz denuncia a Piñera por ir a Plaza Italia

Diputado Marcelo Díaz denuncia a Piñera por ir a Plaza Italia

El diputado Marcelo Díaz se une a los diputados de oposición que no aportan para superar la crisis sanitaria y económica que vive y vivirá más fuertemente Chile durante los próximos meses. Sin embargo su participación en el escenario circense es probablemente el número estelar del espectáculo que está dando la izquierda chilena.

Se trata de una denuncia ante el Ministerio Público que habría ingresado esta persona que antes de ser elegido como diputado con apenas 15.000 votos, hoy martes 7 contra el Presidente Sebastián Piñera por haber visitado el monumento al General Baquedano el viernes 3 de Abril. De acuerdo a lo expresado por el parlamentario ex miembro del partido socialista chileno, el Presidente “está acostumbrado a saltarse las reglas” y no habría respetado la cuarentena al descender del vehículo para fotografiarse en el monumento.

Cabe mencionar que la oposición, y en especial aquella más dura perteneciente a la centroiquierda a la que pertenece este diputado, han criticado la visita del mandatario no por motivos de la cuarentena sino porque, al considerar la Plaza Baquedano como “una conquista social”, asumen como impresentable que “el enemigo” aproveche los momentos de cuarentena para sacarse una fotografía en el lugar que ellos estiman como propio y no perteneciente al resto de los chilenos.

Cabe preguntarse ¿Realmente nuestros diputados no han dimensionado la gravedad de la situación que afecta y afectará a los chilenos dentro de los próximos meses? ¿Qué están haciendo por los chilenos, además de perder el tiempo atacando al Gobierno que ellos no ganaron en las elecciones pasadas?

La Primera Línea ¿Quiénes son?

Los ciudadanos observamos sorprendidos a un grupo de encapuchados que sin ningún escrúpulo cada día durante las tardes arremete en el sector de Plaza Italia bajo el escudo de capuchas y pañuelos cubriendo sus rostros para comenzar a provocar y atacar a Carabineros que custodian el lugar, generando duros enfrentamientos que son repudiados por un gran porcentaje de la población, y celebrados por unos pocos.

Se trata de la auto denominada “Primera Línea“, de quienes por su comportamiento inferiríamos que se compone por lumpen, delincuentes habituales y narcotraficantes a quienes les conviene mantener el conflicto encendido permanentemente.

Sin embargo este grupo de violentistas no sólo es integrado por lumpen y delincuentes. Un porcentaje de ellos son estudiantes universitarios y trabajadores que, de acuerdo a nuestras investigaciones, en su mayoría se desempeñan en el área de servicios. Al finalizar su jornada laboral, se reúnen en puntos estratégicos cercanos a Plaza Italia y llegado el momento modifican completamente su apariencia convirtiéndose en individuos anónimos dispuestos a provocar, atacar, destruir, incendiar y lo que sea necesario por mantener el caos y el miedo dominando las calles.

La mayoría de ellos no tiene militancia política, a pesar de sus consignas claramente izquierdistas no se reconocen comunistas o frente amplistas.

Su principal objetivo, de acuerdo a las declaraciones de uno de sus escuderos, es “disputar el poder porque los pacos (Carabineros) creen que por su rol en el Estado tienen monopolio sobre la violencia. De eso se trata, de demostrar nuestro poder”.

No se trata de demandas sociales para estos antisociales. Buscan apoderarse de sectores demostrando su superioridad física y estratégica frente al Estado. No es fácil lidiar con este tipo de grupos de tendencia anarquista, menos cuando existe un porcentaje no despreciable de la población que justifica su existencia y su violenta forma de accionar, y un Gobierno completamente incapaz de detenerlos por miedo a ser juzgado por “exceso de violencia en los procedimientos”.

Esta debilidad del Gobierno ha permitido que casi cinco meses luego de la arremetida que viene ocurriendo en Chile desde el 18 de Octubre de 2019, no solamente se haya fortalecido una primera línea integrada por individuos anti sistema. Hoy son varias “primeras líneas“. La original y más violenta o “dueña de la calle” formada por lumpen, más otras integradas por narcos, barras bravas, capuchas, liceanos, estudiantes universitarios e incluso adolescentes del Sename.

El clan ACAB (“All Cops Are Bastards”) dice actuar violentamente para que exista mayor dignidad social. De acuerdo a declaraciones efectuadas a nuestro infiltrado, “nosotros al contrario de Carabineros, tenemos ética porque no estamos ahí para atacar sino para defender a los manifestantes de los ataques de la policía“.

A pesar de que declaran no contar con liderazgos establecidos, han sido perfectamente capaces de organizarse de forma tal que dificultan gravemente la posibilidad de restablecimiento del orden por parte de Carabineros. Uno de los “peñasqueros” relata que han recibido algo de entrenamiento y estrategia de guerrilla para mantener vivo este grupo en las calles, y que uno de los principales objetivos es mantener el enfrentamiento a diario en el sector de Plaza Italia para que jamás se apague.

Al preguntarle por qué lo hacen, siempre apuntan a la dignidad. De acuerdo a su particular versión esta dignidad se consigue sometiendo a Carabineros bajo la violencia y de este modo al Estado.

“La gente nos quiere porque sabe que somos los únicos capaces de contrarrestar la represión de los pacos y garantizamos a los manifestantes que puedan expresarse con libertad en las calles” declara el mismo informante cuando le preguntamos qué percepción cree que existe de ellos en la ciudadanía.

Reconoce también que en la mayor parte de las oportunidades son ellos mismos quienes inician la acción violenta atacando con piedras y molotovs a Carabineros apenas ingresan a las zonas en las que se encuentran estos clanes. De esta forma se establece el principio de “terreno dominado” y le entregan a sus fans una imagen de conquista territorial que se ha convertido en un fin por sí mismo. Se sienten orgullosos de haberse convertido en los “dueños” de la Plaza Italia, el corazón neurálgico del movimiento social, hablando siempre del lugar como la “Plaza de la Dignidad“.

Mujer de la primera línea apuntando con balines de acero directamente a los manifestantes

Término que en ningún caso refleja el estado actual del lugar que hoy luce como un gran espacio de tierra y basura, rayados con insultos de toda naturaleza en prácticamente todas las superficies, poleras y trapos tendidos de lado a lado en la entrada de la clausurada estación de Metro Baquedano y la pérdida de todas las áreas verdes en los alrededores.

Lo cierto es que ante esta dominación territorial lo que podemos observar es sólo decadencia en nuestra ciudad. Provocada por un grupo que solo representa a una minoría que cree (y comprueba) que con violencia puede imponer cualquier discurso. Incluso aquel que destruye todo a su paso para “tener mayor dignidad”.

Al hacerle ver al entrevistado que una de sus mujeres estaba en ese momento disparando balines de acero con resortera hacia los propios manifestantes con el consiguiente peligro de pérdidas oculares resultado de esta acción, “Juan” (como se hizo llamar) sólo atinó a dar un empujón a nuestro infiltrado y luego se retiró corriendo para unirse nuevamente a la violencia que se desarrollaba a tan sólo 50 metros del lugar, en plena “plaza de la dignidad”.

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