8 de Marzo y la Generación Perdida

8 de Marzo y la Generación Perdida

Sr. Director:

El día de ayer nos tocó ser testigos de una nueva marcha feminista y en
medio de ésta un ataque desmedido a Carabineras, con insultos propios de
una banda delictual que sólo exponen un discurso represor y contradictorio.

Las feministas se supone que defienden los derechos e igualdad de la mujer.
Pero claramente aquí estos derechos son privilegios para las que siguen las
ideologías izquierdistas, para las que han sido sistemáticamente lavadas de
cerebro por grupos que han trabajado durante años en el adoctrinamiento
en Universidades, escuelas, sindicatos, entre otros.

Hoy, tristemente, puedo decir que tenemos una generación perdida.
Incapaces de pensar por sí mismos, vulnerables a cualquier ideología,
resentidos a un nivel de odio sin precedentes. En sus mentes robotizadas
creen firmemente que el Estado o empresariado tienen el deber de
mantenerlos, sin hacer el más mínimo esfuerzo para conseguir sus objetivos
como lo haría cualquier Chileno con sentido común.

El panorama es nefasto, la educación en Chile se debe refundar. Se debe
prohibir con penas altas el adoctrinamiento en establecimientos educacionales
y por último, tal como recientemente ocurrió en Europa, el Comunismo se debe
proscribir en Chile, ya que ellos son los responsables directos de envenenar la
mente y autodeterminación de nuestras generaciones de jóvenes.

Leonor Cavada



Importante: Las Cartas al Director representan la opinión de sus firmantes y no necesariamente de este medio.

Marcha del Día de La Mujer suma 250.000 manifestantes en Santiago

Con ocasión de la conmemoración del Día internacional de la mujer, este domingo 8 de Marzo se celebraron diferentes actos y conmemoraciones a lo largo del país.

En Santiago las convocatorias realizadas por diferentes organizaciones políticas cumplieron un buen objetivo al lograr reunir a 250.000 personas, calculadas en base a la superficie ocupada y dividiendo dicha superficie por cuatro ocupantes por metro cuadrado, que es el máximo que cabe dentro de esa área. A pesar de ello algunos organizadores publican que fueron 500.000, otros 1 millón y los más atrevidos se aventuran con 2 millones de asistentes.

La marcha se realizó con relativa normalidad, salvo pasajes en los que las manifestantes agredían directamente a mujeres Carabineras que resguardaban el orden durante el trayecto. En varias ocasiones las violentistas se detuvieron frente a los contingentes de uniformadas para insultarlas y arrojarles objetos, sin que los efectivos policiales les respondieran.

El comportamiento de estas personas que no dudan en atacar a las fuerzas de orden se comienza a repetir en diversas capitales del mundo donde hay gobiernos progresistas, como en el siguiente caso en México,  cuando una manifestante en esta misma fecha y ocasión tiró hacia los uniformados una bomba molotov pero falló la trayectoria y este elemento incendiario terminó encendiendo las ropas y causó quemaduras a sus propias compañeras.

 

Pero no faltaron en Chile también mujeres que para demostrar su femenineidad se desnudaron parcial o completamente para interrumpir el libre desplazamiento de vehículos y personas, cantando consignas y gritos contra los hombres, el Estado, la Policía, etc. La foto del costado muestra de hecho a una de esas mujeres con un mal entendido feminismo, que sin considerar la vergüenza que sentía su hija y el pudor que aun le queda a pesar del comportamiento de su madre, quien encapuchada se presentó con el torso desnudo y obligó a su hija a hacer lo mismo a pesar de lo mal que lo estaba pasando la pequeña frente a esta situación.

Equidad de Género ¿Con meritocracia?

Entendiendo la necesidad de la igualdad entre hombres y mujeres en todas las actividades de la economía y del quehacer social, político e institucional, me cabe la siguiente duda:

¿Es correcto que para lograr lo anterior, se obligue a las diferentes instituciones a que exista igual número de hombres y mujeres? ¿Es esta la forma correcta de tener los mejores representantes a nivel económico, social, político e institucional?

Por ejemplo, a nivel de directorio de grandes empresas y corporaciones, tener igual número de hombres y mujeres ¿asegura un mejor gobierno corporativo?

Estoy totalmente de acuerdo en que hombres y mujeres tengan las mismas oportunidades y recompensas por el mismo trabajo, es lo justo y es equitativo; pero en la búsqueda de las oportunidades, recompensas y un mayor aporte de valor se encuentra un componente muy importante: la meritocracia.

Consideraría injusto e injustificable que sólo por el hecho de ser mujer, ésta ocupe un cargo para el que un hombre se encuentre mucho mejor calificado y por lo tanto genere un mayor aporte de valor, sólo por el hecho de ser mujer. Asimismo, a la inversa.

Todos tenemos los mismos derechos y obligaciones y los más capacitados, sean hombres o mujeres, son los que deben ocupar los cargos donde lo pueden hacer mejor. Eso considero que es equidad de género, con meritocracia. Cada uno se desempeña donde lo hace mejor, con justicia e igualdad.

Es por esto que me asombra que se busque en diferentes instancias que exista igual número de hombres y mujeres en diferentes instituciones. La equidad de género no es igualdad de número, es que los mejores, hombres y mujeres, se desempeñen donde mejor lo hacen. ¿Por qué no pueden haber instituciones donde mujeres asumen las mayores responsabilidades o viceversa? Puede ser que en cualquier institución existan mayor número o sólo mujeres porque son más competentes.

Equidad de género no es igualdad en número, es igualdad de oportunidades con competencia, sea cual sea el género. Existen mujeres mucho más competentes que los hombres y tienen derecho a ocupar altos cargos o responsabilidades por sobre aquellos hombres que no poseen sus competencias, así como existen también hombres más competentes que las mujeres en algunas tareas.

Necesitamos equidad de género, con justicia, respeto y competencia, no con igualdad en número.

Jaime Cristi A.

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