24 septiembre 2021

Qué tienen Chile y Taiwán en común

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Al término de la Segunda Guerra Mundial el mundo comenzó a reordenarse en torno a dos ideales; primero por una parte la libertad manifestada en libertad económica y libertad política y la instauración de instituciones al servicio del ser humano, (ejemplo de ello la democracia) y, por otra parte el segundo ideal se asocia a una filosofía materialista que limita la libertad del ser humano en favor del Estado y sus instituciones por sobre esta dignidad (un ejemplo de esto es la consolidación del socialismo marxista en la Unión Soviética) donde la libertad no existía pero prometía a cambio un desarrollo económico y de vida supuestamente superior al que otorgaban los países libres.

Esto desencadena el deterioro absoluto de ese bien tan preciado.

En este mundo, Taiwán decide y opta por la libertad traducida en libertad económica, comercio internacional, con todos aquellos países que libremente quisieran compartir con ellos y, todo esto amparado en una institucionalidad que consagrará los principios y valores de este nuevo País.

Hoy en día Taiwán es una de las perlas de Oriente que gráfica y demuestran los beneficios de la libertad ordenada en torno a una institucionalidad con principios republicanos y democráticos sólidos.

Ahora bien, Cuba en la búsqueda de una justicia social, supuestamente denigrada por la inversión extranjera opta por comprometer su institucionalidad en torno a los valores de esta filosofía materialista-marxista, para prometer un desarrollo económico y político a todo su pueblo. La imitación de un régimen similar al de cualquier país de la cortina de hierro significó para ellos una de las catástrofes más grandes de la historia de Latinoamérica y del mundo.

Graficado en la humillante migración del pueblo cubano a las costas de Estados Unidos; por otra parte la inmensa desigualdad entre los jerarcas ligados al poder y el pueblo común y corriente. De esta forma el modelo adoptado por Fidel Castro y Amparado en la idea revolucionaria han demostrado el fracaso más absoluto de un país frente a su historia y la de latino América.

Como perfecto ejemplo tenemos en estos días apareciendo en la prensa mundial, las suplicas de Cox, actriz chilena hacedora de innumerables cortos de You Tube denostando con odio el modelo de constitución que tantos años ha tenido a Chile en equilibrio siendo esta mujer, defensora de estos ideales comunistas y activista participe de las revueltas de octubre 18 en Chile; hoy, atrapada en la Isla de sus amores y frente a la pandemia y la nula posibilidad de salir viva de esta, ruega llorando y exigiendo, por medio de las redes sociales, que nuestro país Chile vaya a su rescate; claro, se hospedaba en la Cuba verdadera y no en la turística.

Pide piedad y exige como ciudadana Chilena, la protección de su país que al igual que Taiwán tienen una visión del ser humano que está por sobre los ideales materiales del marxismo y el socialismo. Lo que Chile y Taiwán tenemos en común es nuestro compromiso amparado en nuestras instituciones, en nuestras constituciones, la supremacía de la dignidad del ser humano por sobre los intereses del Estado. Por ello se reconoce a la libertad como el fundamento del desarrolló y la integración de pueblos con una causa común.

Y esta causa no debe ser otra sino que aquella que reconozca la independencia, la soberanía y el derecho de un pueblo como el taiwanés a ser considerado como un país y una República al servicio de ideales y valores occidentales.

La tendencia, pasada esta tremenda crisis en que quedarán los países de la tierra, debiese apuntarse al modelo Taiwanés, ejemplo paradigmático del cumplimiento de este principio del libre mercado. Sí, frente al modelo de desarrollo “hacia dentro” imperante en la primera mitad del siglo XX, donde dicho país optó por dar un giro de 360º que le permitiría situarse entre las naciones más prósperas del planeta. Éxito logrado, a pesar de tratarse de una pequeña isla con escasos recursos naturales y hallarse en una situación deplorable tras la Segunda Guerra Mundial, Taiwán logró quintuplicar el ingreso per cápita en menos de 30 años a la vez que duplicaba su población.

René Barba Rondanelli.
Concejal de lo Barnechea
Educador
Empresario
Administración de Empresas INACAP
Diplomado Pedagogía UDD
Diplomado Coaching Ontológico Organizacional EVS
MBA ESERP España
Doctor Honoris Causa Consejo Superior Europeo de Doctores

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