La crisis que se viene y cuánto nos cuesta el Estado

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Chile es un país excepcional, en todo sentido. Una nación que siempre ha logrado salir adelante a pesar de los desastres naturales y políticos que ha vivido en el último siglo y aun así, se transformó a partir de los 80 en la joya de Latinoamérica, envidia de todos nuestros vecinos.

Aunque no todo lo excepcional es positivo.

Hoy estamos viviendo un complejo momento, provocado primero por la caída en la productividad y confianza debido al estallido de violencia que se inició el 18 de Octubre de 2019. Hasta fines de Febrero fueron 5 largos meses de protestas, marchas, destrucción, saqueos e incendios de instalaciones privadas, públicas, supermercados, fábricas, farmacias,  transporte público, etc.

Es indudable que las finanzas del Estado quedaron dañadas luego de estos eventos que han costado millones de dólares al erario nacional, sólo en términos de reconstrucción y sin considerar aun la menor productividad, generación de impuestos y pérdida de confianza que ha llevado a detener cientos de proyectos en todo el país.

La Aparición del Covid-19

A partir de los primeros días de marzo de 2020, el panorama comenzó a cambiar. El foco de atención se comenzó a desviar hacia un alarmante aumento en los casos de un virus agresivo, sumamente contagioso, y que amenazaba con ingresar al país junto con los miles de chilenos que regresaban de vacaciones desde diferentes destinos en el mundo, muchos de ellos con trazas comprobadas de brotes epidémicos del virus. Y las sospechas, los peores temores, comenzaron a transformarse en realidad. Una realidad ineludible que se instala desde la llegada del primer caso comprobado el 3 de Marzo.

Y así se inicia el Coronavirus en Chile como una dramática amenaza no solo para la salud y la vida de los ciudadanos, sino para la forma en que vivimos y especialmente para la economía del país.

Con el paso de las semanas hemos aprendido que el virus no solo implica una crisis sanitaria de proporciones pandémicas alrededor de todo el mundo, sino también una profunda recesión global que ya ha sido anunciada por el FMI como inevitable. Los países que se hayan encontrado en peores condiciones financieras al momento de iniciar la crisis sanitaria, serán sin duda los más afectados y a quienes más les costará recuperarse. Y Chile, es precisamente uno de ellos.

Desempleo en Chile al alza

Ayer se anunciaba un alza en las tasas de desempleo en el país, llegando al 7,8% en el último trimestre. En estas cifras no se consideran aún los efectos del Covid-19. El alza, que significó casi 500.000 empleos menos en ese periodo, se produce en los peores momentos de revueltas insurreccionales que ha vivido nuestro país.

500 mil personas despedidas en tres meses es una cifra alarmante, que debería encender todos los planes de emergencia para evitar el colapso del sistema y que esas cantidades se eleven a niveles insostenibles. Pero, la llegada de la pandemia cambió todo y la violencia en las calles ahora ya casi no existe, toda la gente está en sus casas o trabajando con temor a contagiarse en sus lugares de trabajo o en los medios de movilización utilizados para sus traslados. Los despidos comienzan a asomarse como una temible sombra ante la perspectiva de quedar sin trabajo.

Los independientes, sobre todo aquellos que trabajan solos o con muy poco personal, son quienes más riesgo de quiebra ven si la situación no mejora en las próximas semanas. Para ellos es insostenible mantener con vida sus negocios si no existen ingresos. Menos aun si en el intertanto tienen que pagar sueldos.

La cesantía y la recesión, ya han comenzado a mostrarse en Chile.

Los Gastos del Estado

Entendemos al Estado como una gran máquina compuesta por tres poderes: Legislativo, Ejecutivo y Judicial.

Cada uno de estos poderes tiene miles de personas que dependen económicamente de las reparticiones en las que se desempeñan, pero también tienen miles de sujetos que aprovechan toda instancia para vivir a costa del Estado.

Entendemos que el Estado no genera recursos, sólo los recauda y los gasta. Comprendiendo esta realidad, como chilenos deberíamos ser bastante más exigentes al momento de solicitar que se nos informe exactamente en qué y cuánto se está gastando sobre todo en ítemes acerca de los cuales el Estado nos debe varias explicaciones a todos los chilenos. Después de todo, la mayor parte de los recursos que administra el Estado provienen de nuestros impuestos (global complementario, impuesto a la renta, impuestos adicionales a la harina, a las carnes, a las bebidas, al tabaco, y el propio IVA).

Sueldos de Presidente y Ministros

El Presidente de la República percibe $ 9.681.545 mensuales brutos. Además, existe una asignación mensual para todos los ex presidentes que se encuentren con vida, que asciende a $ 9.349.851 mensuales.

Los sueldos de los Ministerios también se determinan por decreto constitucional, y actualmente cada ministro obtiene un sueldo bruto de $9.349.853 mensuales. Hace unos días, el Ministro Briones invitó a todos sus pares a rebajarse los sueldos en un 30% como “gesto hacia la ciudadanía”.

Existen 30 ministerios en Chile, por lo tanto solamente en sueldos de los jefes de cartera, se desembolsan $ 280.495.590 cada mes.

Pero eso no es todo. El poder Ejecutivo cuenta con diferentes reparticiones, carteras, directivos de empresas estatales y direcciones que son remuneradas desde nuestros impuestos, como el sueldo del Presidente Ejecutivo de CODELCO que recibe mensualmente $50.530.517. Sumando el total de remuneraciones de los grandes cargos dependientes del ejecutivo en Chile, obtenemos la suma de $ 1.045.245.025 (Mil cuarenta y cinco millones doscientos cuarenta y cinco mil 25 pesos mensuales), o  U$ 1.274.689 (Un millón doscientos mil dólares).

(fuente: Biblioteca del Congreso Nacional, actualizado a Mayo de 2018)

Sueldos de Diputados en Chile

Ya conocemos que tanto Diputados como Senadores chilenos reciben los sueldos más altos del mundo para el mismo cargo. No se considera que además, los congresistas chilenos son quienes menos trabajan ya que proporcionalmente hay casi un 32% más de diputados y senadores en Chile que en la media global.

El sueldo que recibe mensualmente un diputado en Chile es de $ 9.349. 851 brutos. Si sumamos las asignaciones y gastos que presenta al Congreso, en promedio superan los 21 millones de pesos mensuales, cada uno.

Sueldos de Senadores en Chile

En el caso de los Senadores, son quienes más ganan en el Congreso. Su sueldo bruto también asciende a $  9.349.851, tal como los Diputados. Sin embargo al sumar las asignaciones y gastos (oficinas, asesores, celulares, viajes y otros), el ingreso promedio para cada uno de ellos es de casi 30 millones de pesos cada mes.

Estos ingresos casi duplican la media de lo que reciben los congresistas de los países OCDE, transformándolos en los más caros de todo el planeta. Los ingresos de los diputados, equivalen a 33 sueldos mínimos.

Sumando los ingresos de todos los Senadores y Diputados en ejercicio en Chile, desembolsamos mensualmente la cantidad de $ 4.545.000.000, sin considerar los cargos intermedios.

Hoy Martes 31 de Marzo, el Senado aprobó legislar una modificación constitucional para rebajar los sueldos de los Diputados y Senadores. Esto no quiere decir que se vayan a rebajar los sueldos e ingresos este mes, sino solamente que han quedado abiertos a debatir y discutir estas rebajas. Por lo tanto no se sabe aun en qué porcentaje bajarán estos ingresos.

Exonerados Políticos

A pesar que existen cientos de gastos que realiza el Estado en bonos, ayudas, apoyos a ONG’s, agrupaciones, asociaciones, etc., no hemos querido dejar fuera de esta nota el caso único que vive nuestro país con los denominados “exonerados políticos”.

Se trata de personas que aparentemente trabajaban en la época del Gobierno de Salvador Allende, es decir hace casi 50 años, y que fueron despedidos de sus labores por motivos políticos. Actualmente hay alrededor de 160.000 exonerados políticos en Chile, y cada uno de ellos recibe en promedio $ 150.000 mensuales además de múltiples otros beneficios del Estado. Sólo considerando el ingreso que se les entrega en dinero mes a mes, sumamos un total de $ 24.000.000.000 (veinticuatro mil millones de pesos) mensuales.

En 2013, el presidente de los exonerados políticos declaró públicamente que de los 160.000 exonerados políticos, 100.000 son falsos. Esto quiere decir que desembolsamos a través del Estado más de quince mil millones de pesos mensuales en pagos a estafadores, gente que sabe que no debe recibir esos pagos mensuales.

Sumemos un supuesto plebiscito que debería realizarse ahora en Octubre de 2020 con 25 mil millones de gasto adicional en el preciso momento en que el país requiere de más recursos que nunca para sortear la crisis financiera que atacará directamente el bolsillo de los más necesitados.

La situación es grave. Mientras a Chile se le viene encima una dramática recesión con Pymes quebradas, desempleo en dos dígitos y le costará probablemente años comenzar a recuperarse debido a los ataques que recibió el país a partir del 18 de Octubre y luego la arremetida de la pandemia del Coronavirus, nos damos el lujo de gastar sumas gigantescas que en muchos casos no tienen ni sentido ni justificación. Ni en los montos ni en su utilidad para el país.

¿Está Chile en condiciones de continuar con este nivel de gasto? ¿Estamos gastando en lo que realmente se debe?

 

 

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