Jaime Bellolio, el diputado UDI que quiere la sexualización infantil

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El actual diputado por el Distrito 30 de la Región Metropolitana tiene 40 años y pertenece al partido Unión Demócrata Independiente (UDI), un partido de reconocida trayectoria de derecha y en algunos casos con posiciones bastante duras dentro de la histórica tendencia conservadora de dicha colectividad.

En ese escenario, quienes votaron por él en las últimas elecciones presidenciales seguramente esperaban un conservador que representaría sus ideas en el Congreso, pero se equivocaron.

Hoy este político está mostrando un inusual comportamiento en lo valórico. Se ha convertido en la piedra de tope para varios proyectos en los que él se desalinea y en algunas ocasiones de hecho ha sido el causante de que la posición de la derecha y del propio  oficialismo no tenga los votos suficientes para sacar adelante alguna iniciativa, o frenar iniciativas de la oposición.

El diputado UDI busca sexualizar la educación desde el parvulario

El errático comportamiento de este político de 40 años de edad que corresponde a lo que se denominó camada Millenials arribados al Congreso, no solamente está creando conflictos al interior de la tienda gremialista. Los mismos ciudadanos que confiaron su voto a este Diputado hoy se muestran fuertemente arrepentidos.  Isabel M. Rojas G. fue una de las personas que le concedió el voto en el Distrito 30 y hoy además de estar arrepentida nos indica “tengo miedo por lo que puede llegar a hacer este traidor. La Ley ESI que está siendo impulsada y defendida por este señor será el fin de las familias en Chile”.

Su preocupación no es exagerada. Bellolio es uno de los principales impulsores de esta Ley de Educación Sexual Integral (ESI), que obliga a los establecimientos educacionales públicos y privados a impartir una malla de contenidos que administrará el MINEDUC, a niños desde el mismo jardín infantil. Es decir, se pretende con esta Ley (tal cual manifiesta el cuerpo del texto) “incentivar la sexualidad de los niños desde temprana edad, experimentar con ella y explorar otras formas de identidad sexual”. Esta Ley también incluye la orientación por parte del establecimiento para que los niños puedan “ejercer su derecho a elegir su propia identidad de género”. Es decir, que los niños puedan elegir ser hombres o mujeres no de acuerdo a su realidad biológica sino según su autopercepción. Junto a esto la Ley pretende imponer acciones dentro de los grupos de menores para que conozcan y experimenten los placeres de la sexualidad con diversas actividades alineadas con la diversidad que implican directamente hacer interactuar a los niños de todas las edades practicando actos de connotación sexual entre hombres y mujeres y otros directamente con el mismo sexo para que puedan definir “qué tendencia sexual les agrada más”.

Este proyecto de Ley nació de la mano del Frente Amplio en Septiembre de 2019 y el señor Bellolio lo apoyó de inmediato transformándose hoy en su principal defensor. Esta incomprensible actitud se deforma más aun cuando no vemos posiciones fuertes y claras dentro de la tienda gremialista criticando este proceder del diputado díscolo que se separa por completo de la línea que lo llevó a ocupar el escaño que ostenta.

La Ley ESI tiene consecuencias de tal magnitud al interior de la familia, que incluso castiga con multas y penas a los colegios que no la respeten y también a las familias que no estén dispuestas a someter a sus hijos a esta nueva forma de enfrentar la educación sexual exponiendo a los niños a situaciones que en cualquier sociedad con mínimos valores no serían aceptadas.

Cabe preguntarse a estas alturas cuál es el objetivo real de esta iniciativa impulsada por este diputado. Diversos especialistas, educadores y representantes de grupos de apoderados y de la familia exponen que sólo provocará una enajenación sexual en los niños y, las familias y centros de educación no tendrán forma de evadir este experimento progresista.

¿Podrá Jaime Bellolio entregar una respuesta indicando cuáles son los beneficios de una Ley que sexualiza la niñez? Hace unos días una agrupación de padres lo invitó a exponer este proyecto para que explique su posición. Bellolio ni siquiera respondió la misiva y es obvio, él sabe que no cuenta con argumentos que justifiquen esta Ley como necesaria para el progreso real de la sociedad, el cuidado de los niños y la importancia de la familia como pilar fundamental de una sociedad cada día más contaminada por ideologías sin sentido.

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