Derechos vs Deberes – Columna de S. Cristi

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Columna de Sebastián Cristi

Sergio Micco, director del Instituto Nacional de Derechos Humanos, por estos días ha sido fuertemente cuestionado al haber declarado en una entrevista a un medio nacional que “no hay derechos sin deberes”, en el marco del comportamiento de muchas personas frente a la crisis sanitaria poniendo en duda si es el momento para salir a protestar a las calles.

El principal cuestionamiento que se le hace proviene de los medios y los políticos del sector de izquierda de nuestra sociedad, quienes critican que se deban supeditar los derechos de las personas al cumplimiento de los deberes propios de esa misma persona en su entorno social.

Si entendemos los derechos como los mecanismos legales que protegen a los individuos, y los deberes como las obligaciones que esa misma persona debe cumplir para poder acceder a sus derechos, es difícil comprender las críticas que realiza la izquierda hacia Micco pues, efectivamente existen ciertos derechos que se pierden desde el momento en que alguien no cumple con sus deberes.

Como ejemplo, quien no cumple con el deber del respeto a la propiedad ajena, es decir directamente roba, pierde su derechos a la libertad. Eso al menos en un entorno social normal dentro de una democracia. Pretender que los derechos están por sobre los deberes es una utopía falsa, ideológica, populista. Es la forma en que ciertos sectores que tienen gran poder de “convocatoria moral” autoasignándose el rol de paladines de la verdad, venden la idea a los más jóvenes de que su bienestar depende de lo que les regale el Estado, por sobre cualquier responsabilidad personal para alcanzarlo.

Superponer los derechos a los deberes, quitándole a estos últimos toda importancia, no es más que pretender ocultar a la sociedad que los derechos y los deberes han sido creados para procurar la estabilidad social y la sana y armoniosa convivencia entre los ciudadanos, elementos base e irreemplazables para vivir en una sociedad sana en la que los criterios de sentido común superan a los criterios políticos.

Los derechos y los deberes no son ideas etéreas que normal una sociedad. Muy por el contrario, ellos están establecidos en múltiples instrumentos legales que comprenden desde leyes y decretos por situaciones puntuales, hasta artículos constitucionales que garantizan, por ejemplo, la igualdad de oportunidades para todas las personas. También son derechos los establecidos por la ONU que se refieren a los derechos humanos.

En cuanto a los derechos humanos, la ONU ha olvidado por completo la dependencia que tienen esos derechos frente a los deberes del ser para poder acceder a ellos, y también ha hecho vista ciega a que “todas las personas, sin importar credo, pensamiento político, raza, nacionalidad u opinión, cuentan con derechos fundamentales en el espectro de los derechos humanos”. Si se trata de personas de izquierda, delincuentes, criminales de toda monta, tendrán el respaldo inmediato e incondicional de la ONU para que ninguno de sus derechos sea vulnerado. Sin embargo, si se trata de alguien que participó en la persecución de criminales de izquierda que han destruido países y provocado miles de muertes, no hay amparo alguno por parte de este organismo y, muy por el contrario, las mismas organizaciones de derechos humanos se convierten en persecutoras para asegurarse que esas personas no tengan acceso a ningún tipo de beneficios que, en la práctica, son derechos.

Otra situación más que grafica fielmente el pensamiento de izquierda que pretende imponer los derechos por sobre cualquier deber, es la férrea defensa que este sector político hace de delincuentes y violentistas que pasan por encima de la libertad de otras personas al atacar a las fuerzas de orden, tomarse espacios como propios, destruir la propiedad pública a la que todos tienen derecho de uso y goce, e incendiar y saquear propiedad privada que es fruto del sacrificio y trabajo de otras personas que sí están ejerciendo su derecho a emprender, cumpliendo además con sus deberes.

La idea errada de la izquierda frente a los derechos sin deberes es otro cartel más de reivindicación de un sector que no trepida un sólo momento en utilizar las más retorcidas interpretaciones para conseguir sus fines. Pretender que los derechos están por sobre los deberes, y que estos son un conjunto de beneficios que se obtendrán incluso si se incumplen todos los deberes, no es más que venta populista de una ideología que quiere hacer creer a los jóvenes que, si la izquierda consigue el poder, tendrán todo gratis a expensas de quienes con sacrificio y trabajo sí respetan sus deberes.

En sociedad los derechos sí están sujetos a deberes, aunque a la izquierda le moleste.

Sebastián Cristi

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