Carabineros está solo, el Gobierno los abandonó a su suerte

Anuncio

COLUMNA DE OPINIÓN – SEBASTIÁN CRISTI A.

Carabineros de Chile fue, hasta hace un par de años atrás, la institución más querida y respetada en el país, de acuerdo a todas las encuestas que se realizaban en las que el poder político caía día a día al abismo en la opinión de los ciudadanos mientras los uniformados mantenían la mejor impresión por parte de los habitantes del país.

Todo Cambió

A contar del destape de lo que se ha denominado el “Paco Gate”, en el que se transparentó el mal uso de $ 28 mil millones de pesos por parte de algunos uniformados de alto rango, la imagen de Carabineros como una institución incorruptible por supuesto que se vio perjudicada por el accionar de algunos pocos.

Desde ese momento comenzaron los movimientos políticos, como si se tratara de un juego de ajedrez, a quitarle completamente el piso a los uniformados y de esta forma el prestigio que siempre mantuvieron, a lo largo de sus 93 años de existencia. Simplemente los políticos se encargaron de demonizar a toda la institución, colocando en la opinión pública la idea de que todos los uniformados son corruptos o, que de alguna forma “se mojaron” con las platas malversadas por sus superiores.

Y de este modo, luego de desbaratar la Agencia de Inteligencia (ANI) y año tras año disminuir los presupuestos para Gastos Reservados, impedir que actuaran en La Araucanía ante el terrorismo imperante, además de limitar hasta niveles ridículos la oportunidad y forma en que pueden utilizar sus armas de servicio, Carabineros termina siendo una suerte de guardias de seguridad de supermercado. O eso es al menos lo que muchos políticos de oposición y también del oficialismo pretenden.

Hoy 17 de Marzo el señor Sebastián Piñera convocó a una junta de “consejeros” para que se encarguen de realizar una “reforma a Carabineros”. Entre los designados no se encuentra ningún uniformado o ex uniformado salvo una ex Coronel. Los 14 restantes son políticos principalmente de esa misma izquierda que tiene por objetivo desbaratar a Carabineros y crear una policía política al servicio del Gobierno y no de los ciudadanos. De hecho, uno de sus integrantes es Sergio Micco. Sí, el mismo director del Instituto Nacional de Derechos Humanos que se ha encargado de hacerle la vida imposible a los uniformados cuando intentan restituir el orden en las calles.

El llamado a este pequeño grupo de personas que nada tienen que ver en materias de seguridad pública, es la clara expresión de los objetivos del señor Piñera, quien en lugar de entregar su respaldo a Carabineros y proveerlos de las herramientas adecuadas para que puedan realizar su trabajo cuando son cruel e incesantemente atacados por turbas de antisociales todos los días, los acusa y los procesa y da de baja al ser autores de la detención por la fuerza de estos atacantes que incluso les arrojan bombas molotov al cuerpo y parecen no tener ninguna consecuencia. Y es que la obsesión por los derechos humanos que ha mostrado el señor Piñera lo ha llevado a confundir las cosas hasta este grado en el que los manifestantes pueden destruir todo, quemarlo, saquearlo y atacar con todo tipo de elementos contundentes a Carabineros, pero los uniformados no pueden ejercer siquiera el legítimo derecho a la defensa.

El Gobierno los abandonó

Ante el ataque al que es sometido el cuerpo de Carabineros en la “zona cero” (Plaza Italia), más de 500 comisarías a lo largo del país que son asediadas con armamento liviano y pesado casi a diario, y el el centro de las ciudades de mayor tamaño en todo Chile, Carabineros ha sido sobrepasado.

No se trata que no cuenten con el entrenamiento suficiente para detener a las hordas de delincuentes que los atacan. Se trata de que el INDH ha llevado a cabo una meticulosa estrategia de desprestigio comenzando por asegurarse de registrar todo lo que convenga a sus fines como la “represión” de la policía hacia “pacíficos manifestantes”, sin mostrar los ataques que esos pacíficos manifestantes realizan a los uniformados, incluido el lanzamiento de bombas molotov al cuerpo de Carabineras y Carabineros. Luego han denunciado “centros de tortura” que no existen, y probablemente lo más emblemático: crear el escenario propicio para que la opinión pública crea que existen más de 200 casos de pérdidas oculares provocadas por las armas antimotines de Carabineros.

¿Es que acaso las personas que creen en esa versión jamás se han detenido a pensar que esas armas disparan perdigones y que es completamente imposible que un tiro con perdigones impacte solamente en un ojo (incluso acusan casos en ambos ojos), sin dejar ningún otro rastro o heridas en el resto de la cara o cuerpo de la víctima? Se han registrado fotografías y videos de participantes de la mal llamada “primera línea” disparando balines de acero con hondas profesionales hacia la multitud que se manifiesta. Según el SML, són sólo 4 los casos reales con pérdida ocular y, en ninguno de ellos se pudo determinar el origen de la lesión.

Sin embargo al Gobierno no le tiembla la mano para acusar a Carabineros de estos hechos y no hacer absolutamente nada contra quienes atacan cobardemente a quienes hoy, se encuentran indefensos al no poder hacer uso de sus armas de servicio.

Ayuda de Civiles

Civiles prestando ayuda para asegurar áreas que impidan que Carabineros pueda ser dañado

A raíz de todos los hechos anteriores se han formado diversas organizaciones de civiles que no han dudado desde el primer momento en ir en ayuda de la institución, sobre todo de la tropa que es la que se encuentra constantemente expuesta y corriendo  peligro para intentar mantener el orden en las calles. A la fecha se registran más de 4500 casos de Carabineros heridos de diversa condición, incluso con pérdidas oculares reales por balines recibidos en sus ojos.

Una de las de mayor actividad organizando ayuda a Carabineros es YAAC (Yo Apoyo a Carabineros), que se dedica a estudiar las necesidades de la Institución para coordinar de qué forma poder ayudarles. Esto porque el Gobierno no está proporcionando todo lo que una Institución de seguridad y orden requiere especialmente en las actuales circunstancias que vive el país.

Desde YAAC nos informan que, además de ayudarles con hidratación y cereales en la zona cero, han tenido que prepararles una sala de atención médica para los Carabineros heridos, proveerles insumos para las curaciones de emergencia, camillas, e incluso hoy Alcohol-gel ya que el Gobierno no les provee ninguno de estos elementos. Además, existen grupos que les entregan alimentos para las comisarías, fruta, etc.

Aunque no solamente la población civil está ayudando con alimentos e implementos. También se han formado grupos que les ayudan a reparar las patrullas destruidas por los criminales que los atacan en las calles, y otros que prestan apoyo psicológico especialmente a las familias de la tropa, que han debido enfrentar difíciles momentos de angustia y estrés por la labor que realizan las mujeres y hombres que llevan el uniforme verde.

Y eso no es todo. Contraloría ha objetado que existan civiles prestando ayuda a Carabineros. Al parecer prefieren que sean destruidos, atacados y desmembrados hasta que todos terminen renunciando.

¿Es esto normal? Pienso que si en el extranjero se conociera esta cruda realidad, el escaso prestigio que le queda a nuestros políticos, al propio Presidente de Chile, caería desplomado al suelo por abandonar a la Policía a su suerte y no hacer absolutamente nada por restituir el orden en un Chile cada día más pisoteado por lo peor de la política en toda su historia.

Sebastián Cristi A.

Comparte, difunde!

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*