22 octubre 2021

Bachelet: La convidada de piedra

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Análisis de reunión virtual con Bachelet
Columna de Izkio Redhat

Columna de Izkio Redhat

Les pido disculpas, esta semana demoré tres días más de lo habitual en escribir mi columna. Pero tengo mi pretexto, además de los “guatones con hambre” en El Bosque, prácticamente no había pasado nada en el país. Hasta que hoy, la infaltable convidada de piedra Michelle Bachelet, organizó algo que los progres gustan nombrar “conversatorio”, lo que equivale a… (los invito a rellenar este espacio abajo en los comentarios)

La “Alta Comisionada” de la ONU organizó y participó durante este jueves en su “conversatorio”, o lo que para la gente normal sería una reunión virtual. La reunión, porque así se llama, fue producida por la fundación que ella misma creó días antes de dejar la presidencia de Chile, y que recibe aportes estatales para su subsistencia. En esta oportunidad durante el “conversatorio” (palabra que ni el corrector de Word reconoce) su fundación “Horizonte Ciudadano” trató diversos temas de contingencia nacional, entre ellos las protestas y desórdenes ocurridos durante la semana en El Bosque y La Pintana.

Respecto de esos incidentes, obvió la información que se dio a conocer más tarde acerca de quiénes estaban tras estas protestas, ya que en las fotografías de los desórdenes aparecían conocidos narcotraficantes pertenecientes a algunas de las bandas más peligrosas de esas zonas de Santiago. Prefiero no decir lo que pienso, pero mis sospechas giran en torno a la relación que los seguidores de Bachelet tienen con esas bandas criminales.

La ex mandataria, la misma que dejó el país convertido en una sucursal ONU, abordó los temas relacionados con el Covid-19 y la pandemia que afecta al planeta, sobre todo aquellos relacionados con la falta de insumos y alimentos para la población, momento en el que recordó los incidentes de El Bosque y La Pintana, ante lo que insistió que “es clave generar mecanismos de protección social importantes. Porque claro, ha habido repartición de canastas de alimentos, pero parece que son escasas comparativamente para la situación”.

Señaló también que el uso de la fuerza para controlar la situación no es la solución, ya que “hemos visto que ha habido demasiado exceso de fuerza como respuesta a todo tipo de movimiento social”, agregando que “como en nuestro país hay una falta de credibilidad de muchas instituciones, es clave sentar a todos los actores y la sociedad civil debe estar ahí. Sea el Colegio Médico o dirigentes sociales importantes”. Esto en su habitual línea por desestabilizar los gobiernos democráticos con intervenciones que buscan crear realidades paralelas en las que los delincuentes y violentistas deben tener mayores derechos y beneficios que los ciudadanos que no delinquen. Para Bachelet, nada es más importante que la libertad de las personas para destruir, saquear y atacar a las autoridades… mientras no sea a ella.

Aprovechando la oportunidad, se refirió a otros temas que reflejan su claro interés por hacer fracasar a los países democráticos para que la izquierda pueda hacerse del poder por medio del desastre económico que ellos mismos promueven y, que genera pobreza y como consecuencia hambre y dependencia del Estado para sobrevivir.

En esa línea, dijo que la pandemia “ha revelado profundas limitaciones en sistemas sanitarios, modelos económicos, respuestas políticas y la fragilidad del sistema internacional”, insistiendo en la necesidad de crear un nuevo sistema económico global, con lo que adhiere al plan 2030 de la ONU. Para reforzar esta idea, señala que”no podemos volver a la normalidad anterior, porque esto ha sido generado por los seres humanos, ya sea por el tipo de producción o por el daño a la naturaleza. Y si eso lo hace el ser humano también lo podemos mejorar. Entonces debemos hacer las cosas mejor, no volvamos al día cero, sino que hagamos la cosas mejor con lo que hemos aprendido”.

Según ella el “nuevo sistema” debe ser “inclusivo y sostenible”, palabras cliché utilizadas por el mundo progre en todo el mundo para referirse al comunismo. Es cosa de ver a España y Venezuela, dos naciones que abrazaron los nuevos términos con tal pasión, que hoy sufren las consecuencias de una izquierda enquistada en sus sistemas económicos y democráticos bailando al ritmo de cada melodía que les envía la ONU. Y Chile, ya está colocándose los zapatos para seguirlos.

Luego la señora Bachelet continúa presionando sobre la idea, insistiendo que el nuevo modelo (que por supuesto está sólo dentro de la mente afiebrada de personajes progre que sólo critican y no aportan una sola idea), debe modelarse sobre bases que eviten “esas desigualdades brutales”, añadiendo que en esto debe contemplarse los derechos humanos, los liderazgos femeninos, carreras presidenciales, protección a las minorías, a los extranjeros, etc.

En resumen: Bachelet durante el Jueves se reunió vía zoom con sus seguidoras fanáticas para reforzar que deben continuar apoyando movimientos que desestabilicen la democracia, al Gobierno y la economía del país para, en el menor tiempo posible, permitir que el país se derrumbe por completo en todas sus instituciones y también en el aspecto económico. De este modo, la izquierda a la que ella pertenece, podrá ofrecer todas las soluciones por medio del asistencialismo, empobreciendo aun más a toda la población y convirtiéndola en clientes directos de un “Estado Benefactor”.

O, en pocas palabras, más de lo mismo de siempre.

Izkio Redhat

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