Advierten alarmante salud mental en Chile y la urgencia de una ley en medio de la pandemia

Según la Encuesta Nacional de Salud (ENS, 2019), una de cada cinco personas lucha con una enfermedad o trastorno relacionado con salud mental, donde la principal fuente de carga de enfermedad la constituyen los problemas relacionados justamente a la condición psíquica.

 

Mientras otro estudio “Prevalencias y brechas hoy; salud mental mañana” realizado el año 2016 informaba de una realidad alarmante. La Organización Mundial de la Salud coloca a Chile entre los países con mayor carga de morbilidad por enfermedades psiquiátricas en el mundo (23,2%). La depresión mayor y los trastornos por consumo de alcohol ocupan el primer y segundo lugar en las discapacidades atribuidas entre adultos.

 

Casi un tercio de la población mayor de 15 años ha sufrido un trastorno psiquiátrico en su lapso de vida y un 22,2% ha tenido uno durante el año pasado. Los trastornos de ansiedad son los más prevalentes, seguidos por depresión mayor y trastornos por consumo de alcohol y sólo el 38,5% de quienes han sido diagnosticados reciben algún tipo de servicio de salud mental, ya sea de un especialista o un médico de atención primaria.

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La investigación también revela que en niños y adolescentes la prevalencia de cualquier trastorno psiquiátrico es de 22,5% (19,3% para niños y 25,8% para niñas) y se trata de trastornos principalmente de ansiedad y disruptivos.

 

La abogada de la Unidad de Apoyo Humano de la funeraria Inmemoria, Cher Castillo, lamentó que pese a esta realidad Chile forma parte del 40% de los países que no cuentan con una ley en este ámbito.

 

“Desde el 2016 a la fecha se ha estado tramitando en el Congreso el proyecto legislativo sobre ´Protección de la Salud Mental´ unido a la iniciativa que crea ´Normas de reconocimiento y protección de los derechos fundamentales de las personas con enfermedad o discapacidad mental´. Sin embargo, la iniciativa se encuentra aún en el segundo trámite constitucional en el Senado para su aprobación, sin haber tenido movimientos desde junio del 2019 hasta el 2 de septiembre recién pasado”, reparó la profesional.

 

“Esperemos que esta nueva conmemoración del Día Mundial de la Salud Mental sea un recordatorio para nuestros legisladores y obtengamos la regulación necesaria en esta materia, que, sin lugar a duda, será de las más presentes en los efectos que nos dejará la pandemia que vivimos”, lanzó Castillo.

 

Menos mitos y más educación

De acuerdo a la psicóloga de la misma unidad de Inmemoria, Scarlett Isamit, señaló que en la sociedad aún existen creencias erróneas sobre la salud mental.

 

“Ir al psicólogo o psiquiatra es para personas que son débiles mentalmente, o simplemente, lo asocian a “locura”. Por lo cual, es necesaria la comprensión adecuada de los roles de los diferentes profesionales de la salud, entendiendo el valor de apoyo emocional y de desarrollo de herramientas personales y sociales, cuyo fin es aportar bienestar en la calidad de vida del paciente”, planteó.

 

Complementó con otro aspecto fundamental que, a su juicio, es la promoción y la prevención del bienestar psíquico de las personas.

 

“Es necesario educar a la población sobre habilidades personales relevantes como lo son la identificación y manejo emocional, habilidades sociales, resolución de conflictos, comprensión de la ansiedad y depresión, entre otros conceptos y herramientas, las cuales son aplicables a la vida cotidiana y, que sin duda, aportan de manera positiva a la mantención de una buena salud mental”, concluyó.

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